Senador Navarro reactiva idea tras graves desastres por incendios forestales
“Chile necesita un Ministerio de Emergencias y Catástrofes ahora”

Parlamentario señaló que “hoy todo Chile está pendiente de la grave situación que afecta a nuestro territorio, con informaciones que hablan de hasta 90 mil hectáreas consumidas por los incendios forestales”.

“Sin embargo”, agregó, “mucho de esto se podría haber evitado si por ejemplo, se hubiesen liberado recursos para combatir el fuego durante las alertas amarillas, sin tener que esperar a que se trasformasen en rojas”.

“Por ello es que el proyecto para un Sistema Nacional de Emergencias es insuficiente, pues no se hace cargo de una serie de carencias institucionales, facultativas y de financiamiento para gestionar riesgos. Lo que Chile necesita es un Ministerio de Emergencias y Catástrofes ahora”, enfatizó.

Manifestando que, “tengo la convicción de que hay que abrir un debate, pues está claro que las condiciones que tiene nuestro sistema para enfrentar las emergencias son insuficientes”, el senador Alejandro Navarro se refirió a la catástrofe nacional producida por los recientes incendios forestales.

De acuerdo al legislador de Partido País, “la institucionalidad que hoy tenemos respecto al manejo de emergencias y catástrofes es absolutamente insuficiente. Durante las dos últimas décadas, Chile ha concentrado la mayor cantidad de este tipo de eventos en Latinoamérica, con terremotos, maremotos, erupciones de volcanes, inundaciones y aluviones entre otros, donde se ha tenido que asistir a más de 350 mil damnificados con planes de emergencias y reconstrucción”.

“Y en cada una de estas catástrofes, así como en la difícil situación de estos días, que según las fuentes oficiales tiene más de 64 mil hectáreas consumidas y 52 incendios forestales aun activos en 7 regiones del país, pero que según expertos independientes podría llegar a as 90 mil hectáreas, ha obligado a decretar Estado de Catástrofe o Excepción Constitucional en diversas zonas, por lo que seguimos comprobando que la Oficina Nacional de Emergencias, Onemi, está totalmente agotada”, enfatizó.

Según Navarro, “asimismo, el proyecto de ley que crea la Agencia Nacional de Protección Civil y Emergencias y que actualmente se encuentra en segundo trámite constitucional en el Senado, es absolutamente insuficiente, pues no se hace cargo de una serie de carencias institucionales, facultativas y de financiamiento para gestionar riesgos”.

“En cambio”, prosiguió, “lo que Chile requiere a la brevedad, es un Ministerio de Emergencias y Catástrofes: debemos crear una institucionalidad con capacidad resolutiva y con el financiamiento adecuado para implementar una red de trabajo exclusivo en esta materia”.

Para el presidente de la Comisión de DDHH del Senado, “hay quienes piensan que este ministerio sería un gasto o más burocracia, cuando en realidad los propios expertos recomiendan modernizar la actual institucionalidad e invertir en prevención para reducir muertes y pérdidas económicas ligadas a la reparación pos-catástrofe”.

“Pues según estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo, en 2 décadas el Fisco de Chile ha debido desembolsar más de US$ 200 millones en promedio al año, a causa de desastres, convirtiendo a nuestro país en el que más gasta anualmente en emergencias en Latinoamérica”, recordó Navarro.

“Esto ha significado”, prosiguió, “que Chile siga atrapado en su propia trampa, ya que nos gastamos un 1,2% del PIB en reparar las pérdidas y poco o nada en prevenir, gran diferencia con las naciones que han llegado al desarrollo”.

Pésimo proyecto de ley

Según el legislador de Partido País, “he visto a Intendentes, a directores regionales de la Onemi, de Conaf, atados de manos, incomunicados, esperando que se generasen o aprobasen los recursos desde Santiago; asimismo, las precarias oficinas de emergencia de los municipios, que generalmente cuentan con una sola persona, sin recursos ni capacidad de decisión”.

“Por ello, cualquier modificación legislativa al sistema de emergencias y catástrofes debe considerar un mayor grado de autonomía de las regiones para que puedan actuar con rapidez, adoptando las medidas necesarias con la mayor celeridad sin tener que depender de instrucciones tomadas desde la capital”, recalcó Navarro.

“Al mismo tiempo”, señaló, “hoy también vemos que mucha de la catástrofe ocurrida por los incendios forestales, se podría haber evitado si por ejemplo, se hubiesen liberado recursos para combatir el fuego durante las alertas amarillas, sin tener que esperar a que se trasformasen en rojas”.

“Pues es claro que cuando se decreta un fuego menor, pero están los fondos necesarios para contratar el personal, los equipos y las aeronaves que permitan apagar dicho incendio inmediatamente, no se tendrá que esperar a que este se propague, a que se declare una emergencia, una alerta roja, a que la situación esté fuera de control, y que recién allí se liberen los dineros que se necesitan”, enfatizó.

Navarro recordó que, “la situación más dramática al respecto, se dio hace algunos días con la muerte de los brigadistas. Si bien la investigación para determinar las causas de estos lamentables fallecimientos está en curso, es claro que las condiciones en que los trabajadores están combatiendo los incendios son precarias y absolutamente insuficientes para garantizar su integridad física”.

“Esta carencia de brigadas forestales con profesionales del combate de incendios, en vez de los trabajadores temporales que hoy se dedican a esto, demuestra la falta de prevención en las políticas al respecto y que el proyecto para crear un Sistema Nacional de Emergencia y Protección Civil, en reemplazo de la actual Onemi, es nefasto, pues se limita a prevenir y administrar emergencias, en vez de abordar apropiadamente la gestión para la reducción del riesgo de desastres”, manifestó el senador por la Región del Biobío.

Alejandro Navarro finalizó haciendo un llamado al gobierno, “a re-evaluar el Proyecto sobre un Servicio Nacional de Emergencias, pues está más que claro que es pésimo; no es coherente con un plan real de refuerzo de la institucionalidad, la comunicación de riesgos ni las amenazas en la población, ni menos con la tendencia de calentamiento global, que hace que estas situaciones sean más comunes cada año”.

“Por lo que es menester entrar al debate, y tomar la decisión política de contar con un Ministerio de Emergencias y Catástrofes, que no solo actúe en casos de emergencias, sino que también prevenga y haga gestión de riesgos, pues no puede seguir ocurriendo que solo reaccionemos frente a los desastres, más aun en uno de los países del mundo que más sufre los embates de la naturaleza”, sentenció el senador de Partido País”.

PRENSA OFICINA PARLAMENTARIA