desde la memoria, un simple testimonio –

Había una vez un país de impunes…

Pero acaso, abajo, muy cerca de las raíces se están organizando los sueños…

 

En un país sin justicia murió el dictador, el Goyo, Gregorio Álvarez  ¡el día de los Santos inocentes! ¿Casualidad? NO EXISTE. Hay causalidades.

La impunidad manejando desde las sombras la vida, la muerte, los símbolos.  El 28 para las logias representa el liderazgo, la ley, los cargos de alta responsabilidad, en su suma dos más ocho es el diez, el cargo máximo, nos lanzan mensajes encriptados, cultos de un tiempo lleno de nuevas y tecnológicas cadenas.

Seguro que se me disparó la moto,  pero sin duda la impunidad conspira. Y nos apropiamos del derecho de pensar y denunciar  que si son capaces de maniobrar, ocultar y mentir sin pudor.

Pero no pido permiso para pensar y sentir…porque aún las amadas compañeras asesinadas en la tortura, las desaparecidas, los acribillados con los ojos tapados, están acá vivos en nosotras. Nosotras,  estas personas sobrevivientes del Goyo y su terror. Sobrevivientes a las derrotas. Nosotras, que no hemos abandonado el sueño de libertad y justicia social.

Son días en los que están presentes los miles de presos y presas, el exilio de miles y miles  y de los que sufrieron la silenciosa represión cada día en la cárcel grande que imperó en todo el territorio.  Ese horror que cercenó conquistas de los movimientos sociales, de los trabajadores. Ese miedo no cuantificado que aún amarra por ahí y que debemos liberar.  Con este cruce de memorias y sentires recorremos la historia, vivimos el presente, con la conciencia de que la justicia de la clase oprimida está lejos.  Pero hay que seguirla pastoreando y fogoneando.

De alguna manera hubo algo de justicia cuando le rompimos su impunidad el 09/07/2004; fuimos a su casa en pleno parque Batlle –en medio del día más frio y lluvioso del año-  y ese 28/07/2006 que recorrimos las casas de los Generales Carlos Beroit, Guillermo de Nava, Juan Curutchet, Raúl Mermot, Fernán Amado, Juan Geymonat, Carlos Danners,  Santiago Pomoli y culminamos el escrache en su fortín de dictador, en la calle  Pedro Campbell.

Las FFAA y su Logia los Tenientes de Artigas seguramente decidieron que día anunciaban “su fallecimiento”.

Otra afrenta de los impunes. Todo un mensaje directo de la patética existencia de este estado de impunidad…  se suma a eso de tener un Cerro Chato, un Arroyo seco, que los ricos vivan en un barrio llamado Cantegril y los pobres en el barrio Kennedy, que exista en el Parque Rivera un Estadio Charrúa,  una cárcel llamada Libertad y como frutilla para esta confusión domesticadora: un dictador muerto el día de la inocencia nos valga…

Con urgencia necesitamos la brújula de las raíces.

Algo así como Hombre mirando al Sur (y se murió Eliseo Subiela), él nos dejó Hombre mirando al Sudeste y el Lado oscuro del corazón…tal vez una joven o joven creativo nos colme esa necesidad…

En un país que sigue enviando tropas a matar a Haití…

En un país donde los patrones y el Estado -por negligencia interesada- condenan a jóvenes a morir calcinados por míseros sueldos y nada pasa…

En un país donde hay gente que come de la basura y hay jóvenes acribillados por la guerra química de la droga directa o los chalecos de los “medicamentos”.

En un país donde la cifra de la llamada violencia domestica -que de violencia privada, no tiene nada- crece hora  a hora…

En un país donde la condena  a muerte en las cárceles se llevó este año a más de 40 presos pobres y jóvenes…

En un país donde jueces y fiscales “juzgan” con todos los privilegios a los impunes terroristas de Estado y luego los liberan… y no son cualquiera, son los jefes del horror y la Inteligencia: Gavazzo, Ramas,  Tomás Cassella y Eduardo Radaelli, Rivero, Zabala.

Los de ayer y hoy están de nuevo conspirando con total amparo de todos los poderes del Estado… desde sus lujosas casas.

En este paraíso de la impunidad estatal-patronal-militar-policial-jurídica se anuncia que el dictador muere en el día de los inocentes… ¡demasiada impunidad!

Faltaría agregar con la condescendencia del bendito control social y el disciplinamiento político.

Y necesitamos patear este tablero. Y repensar que revolución y hacerla…

Por todas y todos los desaparecidos, asesinados, torturadas, por Luzardo, por Elena, por todas las madres e hijos que fueron maltratados y siguen siendo torturados por la desaparición que  el Goyo y toda la impunidad mantiene blindada, por los cuatro jóvenes incinerados por el capital, por todos/as las presas que sufren el horror de las cárceles, por esta vida que no queremos, habrá que decir que la memoria está ardiendo y cantar con Patxi Andion:

“Acaso soy un sueño que vive sin saberlo

Acaso soy el pueblo que da apellido al verbo

Hundiendo la barbilla al fin del mundo entero

Habría que saberlo

Habría que saberlo

Acaso la palabra vendida por un sueldo

Acaso la esperanza, acaso sea mi duda

Acaso sea el pueblo, acaso sea el verbo

Quien pueda convencerme que no me estoy vendiendo

que aun soy una esperanza pintada en un pañuelo

Habría que saberlo

Habrá que saberlo

Habría que pensar

Habría que pensar

Habría que pensar sin miedo”

 

Ir. 28/12/2016