moyano  Fernando Moyano

¡Y eligen mal el autor!

El miércoles 30 de noviembre el programa televisivo “Moros y cristianos” realizó un “debate” -lo que menos hicieron fue debatir- sobre “el papel que deberían tener las fuerzas armadas en nuestro país” [http://www.tnu.com.uy/contenidos/moros-y-cristianos/fuerzas-armadas], con la participación del conocido estudioso Julián González Guyer y el militar retirado Ulysses Prada, docente militar.

Siendo cada vez más difícil justificar unas fuerzas armadas hipertrofiadas, caras, corporativas, compartimentadas, ilegalmente autónomas, con prácticas  degradantes hacia sus propios efectivos, y además de todo eso inútiles desde el punto de vista militar, resulta creciente la preocupación de medios políticos y periodísticos en encontrar un rol aceptable para estos personajes.

Es difícil decir que el programa lo haya encontrado, con cosas curiosas como quejarse porque nadie conociese una ley sobre defensa nacional elaborada con la más amplia participación de todos (??).

Entre las pocas diferencias entre los ponentes está el tema de autonomía militar de la que habla Julián, y Prada la niega aduciendo que el presupuesto de defensa no permite hablar de autonomía. Bastante discutible el argumento si tenemos en cuenta la forma más que autónoma en que administra su presupuesto (doble contabilidad, compras fantasmas) o fuentes de ingreso extraordinarias (Dirección de Aviación Civil que aún retiene, etc.). Y la participación en las llamadas “misiones de paz” de la ONU sobre lo cual Julián es especialista, tema de total actualidad cuando se quiere ahora prorrogar sin discusión nuevamente la presencia en Haití.

Pero quiero más bien ocuparme acá de un punto, y de él derivaré unas pocas cosas más.

Los ponentes y los conductores llegaron muy rápidamente a la conclusión de que las fuerzas armadas uruguayas son necesarias. El problema era decir para qué.

Como ambos ponentes lo explicaron, históricamente las fuerzas de “defensa nacional” han estado siempre subordinadas al sistema de “defensa hemisférica” comandado por EEUU, y esa subordinación les dio su sentido, objetivos, formación, ideología, recursos, equipos, armas y todo lo demás. Eso tuvo su edad de oro durante la guerra fría, con una atención especial que permitió una fuerza aérea moderna, pero luego las cosas cambiaron.

Se nos terminó ese “enemigo” designado tal por los yanquis, y las FFAA quedaron medio en banda. El problema sería entonces encontrar otro. No es que la existencia real de un enemigo obligue a la defensa, es que justificar un sistema de “defensa” obliga a inventar un enemigo.

Los ponentes y los conductores pasaron rápidamente por encima que el verdadero enemigo contra el cual actuaron estas FFAA ha sido el pueblo uruguayo. La dictadura militar no habría sido una consecuencia estructural de la naturaleza de estas FFAA sino un fenómeno circunstancial sin una clara explicación.

¿Cuál sería entonces la razón de ser de estas FFAA? Los ponentes se extendieron en el peligro que representarían para nuestro país los impulsos “expansionistas” de nuestros países vecinos, Argentina y Brasil.

Hay otros aspectos menores. Por ejemplo, argumentan que ahora el interés yanqui ha virado, y prefiere “guardias nacionales”. Lo que habría que decir es que en Uruguay, a los yanquis les da lo mismo que estas FFAA se conviertan en algo así, o sigan igual, nada cambia mucho en su inutilidad. Pero vamos a lo anterior, el “peligro” de los vecinos.

Fue entonces que Prada sostuvo que, para explicar el impulso “imperialista” de Brasil, alcanza con leer a un autor marxista brasileño, Paulo Shilling.

Si se trata de encontrar un justificativo a la existencia de las fuerzas armadas uruguayas ¡muy mal elegido el autor!

Prada no mencionó el nombre del libro en que este autor trata el tema: “¿Irá Brasil a la guerra?”, 1973: https://books.google.com.pe/books/about/%C3%8Er%C3%A1_Brasil_a_la_guerra.html?id=jcErAAAAYAAJ

Lo primero es señalar que Schilling, al igual que muchos otros marxistas brasileños no habla de ninguna tendencia “imperial” de Brasil sino del proyecto burgués de subimperio atornillado en el sistema imperialista yanqui, en tanto la burguesía brasileña tiene bajo ese paraguas su proyecto de clase explotadora. Y esa es la base de su proyecto de expansión regional.

Como todos los subimperios, tiene en parte una ambivalencia histórica. Maquiavelo ya lo explicó. Por eso para el centro imperial resulta conveniente contar con piezas accesorias que dependan más directamente de su control para mantener al subimperio a su función estricta. Ese ha sido el papel de Uruguay “independiente” desde su Independencia formal, en aquel tiempo por conveniencia del Imperio Británico.

Pero ¿qué es lo que dijo realmente Paulo Schilling sobre Uruguayo y sus FFAA en su libro? Prada pasó por alto ese detalle.

En 1971 las FFAA brasileñas habían preparado un plan de invasión a Uruguay, en la eventualidad de un triunfo electoral del Frente Amplio. Esto se llamó “Operativo 30 horas” (tiempo estimado de lo que resistirían “nuestras” FFAA). Schilling se embarcó entonces, en un Brasil en plena dictadura militar, a denunciar este plan de agresión, y a mostrar además su perspectiva de fracaso a largo plazo.

Consideraba que, aún de producirse, esta invasión podría vencer la resistencia militar inmediata, pero no podría mantener una ocupación militar duradera sobre el territorio uruguayo. Basaba su opinión en estimar la capacidad de resistencia a largo plazo de la población civil, y el desgaste progresivo que se produciría en Brasil, militar, económico, social y político. La realidad nos ha mostrado muchas veces cómo el conjunto de factores que componen la defensa de un país (población, economía, condiciones de vida, etc.) rebotan sobre el país agresor. Este verdadero “poder de disuasión” siempre lo toma en serio cualquier candidato a invasor.

Los militares brasileños, que tienen prestigio de sabiduría en su terreno y hasta tienen su “Sorbona”, estimaron en 30 horas el tiempo necesario para “vencer” frente a sus semejantes uruguayas.

Algo parecido había estimado el ejército imperial portugués cuando entró en la Banda Oriental en el siglo XIX y se encontró con tres años de resistencia de la montonera artiguista, mientras la burguesía montevideana le abría las puertas.

¡Linda de manera de tergiversar las cosas! Pretender usar al autor que demostraba la INUTILIDAD de las fuerzas armadas uruguayas y que habría que recurrir en caso de necesidad a la estrategia contraria, la resistencia popular a pesar de los militares, para querer mostrar las cosas al revés. Si Prada tiene razón entonces Schilling estaba equivocado y no tiene sentido que lo vaya a buscar, pero si no lo estaba el equivocado es Prada.

—   o    fernando moyano