En la noche del 6 de enero un hombre armado entró a Infantería 1 en Punta Rieles, hirió a uno de los guardias y desarmó al otro, y les quitó sus armas, dos fusiles sofisticados Steyer AUG de fabricación austríaca. Los soldados no pudieron resistir el asalto porque sus fusiles estaban DESCARGADOS.

Cuando se anunció la compra de 3500 de estos fusiles por parte del MDN, en mayo 2008, Esteban Valenti publicó una nota cuestionando esa decisión. Para que las ubiquemos, dice  que son las armas que usan los malos en “Duro de matar”. Vamos a sus objeciones.

1. Es un fusil muy caro, generalmente usado solamente por países ricos. Valenti estimaba 2000 dólares cada uno, una compra de 7 millones de dólares, pero creo que se queda corto, como se puede ver buscando datos. Con todos sus elementos (porque es un arma versátil que permite cambiar varias piezas, cañón, mira óptica, cargador, para cumplir diferentes funciones, sub-fusil, fusil de francotirador, metralleta) puede valer bastante más. AUG quiere decir Armee Universal Gewehr, o sea rifle universal del ejército. “¿No es el lujo de la miseria, o en la miseria?”.

2. Calibre 5.56/45, cuando los FAL mayoritarios (unos 22 mil) son 7.82/51. “Esta dispersión influirá en toda la logística y va en contra de todas las tendencias en los ejércitos de todo el planeta”. Lo que pasa es que Valenti razona como pensando en serio la posibilidad de una guerra. “¿Un fusil tan especial y sofisticado es el más adecuado para el actual nivel de nuestras tropas, para su entrenamiento y su mantenimiento?”

Caro e inapropiado, son las objeciones de Valenti. Ahora los hechos no solamente le dan la razón, lo superan. Supongamos que haya razones válidas para comprar esos fusiles, lo que seguiría es su uso en entrenamiento de cuerpos especiales. De modo que prosigamos.

3. ¿Usarlos en funciones rutinarias, custodiar la entrada de un cuartel en la ciudad y en tiempos de paz? ¿No sería más lógicas para eso armas más simples?

4. Y por último lo más absurdo de todo: Poner guardias DESARMADOS a custodiar la entrada de un cuartel. El argumento que da el ejército es que llevarlos cargados podría provocar accidentes. ¡De no creer! Multipliquemos esos dos soldados por 12 mil y tendremos lo que son nuestras fuerzas armadas. Custodiando el territorio con armas caras que pagamos nosotros, y no sirven para nada.

 

​ “Para los investigadores del caso, el intruso sabía que las armas estaban descargadas. Por eso entró al recinto con tanta tranquilidad. Es decir, tenía “el dato” de adentro que los fusiles de asalto de los centinelas carecían de munición letal… En caso contrario, el delincuente jamás hubiera podido desarmar a los dos solados”.​ Esto dice la nota de El País.

Y es obvio, un hombre solo no atacaría a dos muy fuertemente armados. Pero la suspicacia de que pueda haber alguien de adentro que le informase de esta oportunidad, es lo de menos. ¿Qué pasa con el que decide este tipo de operación, no tendrá algo que ver? ¿Y la paramos ahí, o seguimos con quien había decidido antes esa compra?

“Otras hipótesis manejadas por los investigadores policiales -sigue El País- es que esas armas podrían ser vendidas a mafias brasileñas. Meses atrás se especuló que el robo de balas de la Base Aérea N° 2 de Santa Bernardina de Durazno tenía destino a Brasil”.

Ese robo ocurrió en diciembre 2014, el mando lo ocultó y solo se supo por el costado en julio 2015. Eleuterio declaró que no podía decir nada porque había una investigación en curso. Como no han habido novedades, suponemos que siguen investigando. Ahora ocurre este otro evento, pero descuiden, Eleuterio dice que ha ordenado una investigación.

Sigo con Valenti:

“Si es porque tenemos la esperanza de que los fusiles sirvan para los desfiles y las demostraciones, está muy bien, pero en ese caso propongo comprar arcabuces, son mucho más vistosos y entraríamos directamente al libro Guiness, sin necesidad de un kilómetro y medio de parrillas y 12 toneladas de asado”.

Y como dije, el flaco Esteban fue superado por los hechos. Ningún problema para llegar al Guiness: Uruguay, un tipo entra a un cuartel militar en Montevideo, desarma a dos soldados que están de guardia, hiere a uno, les quita sus fusiles -muy sofisticados y de gran poder de fuego-, se los lleva y sale tranquilamente del cuartel. Los fusiles estaban descargados. Así son las fuerzas armadas uruguayas. ¿Qué más se necesita para el Guiness?

 

​ Jugar con armas no es buena idea, a las armas las carga el Diablo, o al menos el que las roba. Suponemos que los ladrones no van a ser tan pajeros como para andar paveando por ahí con los fusiles descargados.​

 

moyano    fernando moyano