Tengo la desgracia de llevar la sangre de un colaborador de la dictadura uruguaya!

domingo, 29 de septiembre de 2013

 por Roger Rodriguez .

UN HIJO DE ARIEL RICCI DENUNCIA SU PARADERO
Y PIDE QUE URUGUAY LO EXTRADITE Y LO JUZGUE

Camilo José Marabotto Martínez (33 años), rebela ser el hijo natural de Ariel Ricci, traidor del PCU y colaborador de la dictadura, responsable entre otros crímenes de la desaparición de Oscar Tassino en 1977, y denuncia que su padre, hoy “transformado” al budismo, vive desde hace dos meses en el balnerario tuístico Armaçao Dos Bùzios, Rio de Janeiro, Brasil. Camilo reclama que la Justicia uruguaya lo extradite, lo juzque y condene. “Quisiera no tener su sangre, talvez alguno se pregunte porque divulgo esto, para mì serìa màs fàcil vivir ignorando la verdad, pero no soy un cobarde, elegì de usar un arma màs fuerte de mil revòlveres, “la palabra”, lo que hago lo hago como uruguayo, elegì de no esconder la cabeza como un avestruz”, afirma desde Verona, Italia, en una nota difundia hoy en su facebook…

Verona, 29 de septiembre de 2013.

COMUNICADO SOCIAL: MI PADRE BIOLOGICO FUE UN TIRA! 

Me llamo Camilo José Maraboto Martìnez, tengo treinta y tres años y vivo desde hace trece en Italia. Nunca he preguntado mucho o mejor dicho casi nada sobre mi padre biològico, el cual nunca conocì de persona. Solo a diecisiete años cuando muriò mi abuelo pregunté su nombre y solamente dos años atràs antes de casarme y en la eventualidad de un dìa ser padre quize entender mi origen.

Mi padre biològico se llama Ariel Horacio Ricci Cabeza, ex estudiante del IAVA, ex dirigente del UJC, ex “tira” (miembro de la inteligencia durante la dictadura DNII), profesiòn publicitario y “chanta” del budismo, requerido por la justacia uruguaya.

Quién es Ariel Ricci? Hasta ahora he solo encontrado informaciones dispersas. Ariel Ricci naciò en Montevideo el 5 de junio de 1952, hijo de Gilberto Ricci de Lydia Cabeza. Viviò en la calle Carlos Berg entre Pocitos y Punta Carretas. En el 1971 era miembro del UJC, estudiante de preparatorios del IAVA y miembro del ejecutivo del CESU, y por esta ùltima condiciòn fue detenido por varios meses.

 “Por la libertad de Ariel Ricci”, El Popular, 12 de diciembre de 1971.
En el año setiembre de 1972, siempre El Popular destaca la noticia de la “prisiòn” sufrida por el dirigente estudiantil y de UJC Ariel Ricci. Miguel Millàn uno de los cuatro miembros de la UJC que se escaparon del Cilindro me comenta que “”era una especie de “Ché Guevara” en chiquito, caìa a cada rato y le hacìan campañas por su liberaciòn””. Cuando cae el golpe de Estado Ariel Ricci como muchos otros integrantes de la UJC y otros grupos, pasa a la clandestinidad.

El 13 de octubre de 1973 la Direcciòn Nacional de Informaciòn e Inteligencia (DNII) y el Servicio de Informaciòn de Defensa (SID) solicitan la captura del Secretario General de la Uniòn de la Juventud Comunista, Leòn Lev, del Secretario de Organizaciòn, Jorge Mazzarovich y del dirigente de secundaria, Ariel Ricci.

El 13 de marzo de 1975, se procesò al dirigente de Secundaria y de la Juventud Comunista, Ariel Ricci. Se encontraba requerido y fue detenido el 29 de febrero pasado. Durante ese mismo año 1975 en uno de los centros de detenciones Ariel Ricci con una pistola en mano y metiendo miedo amenaza a José Enrique Baroni, otro de los cuatro fugados del Cilindro. En màs de una oportunidad Ricci viaja a Buenos Aires, segùn el Serpaj en 1975 se reuniò con un buen nùmero de jòvenes comunistas (sin que ellos supieran que era un traidor). Fue reconocido tiempo después en la Avenida Corrientes y al sentirse observado se perdiò en la multitud. Luciano Alvarez declara en el diario “El Paìs” que el policìa Alem Castro y Ariel Ricci, ex dirigente del UJC, convertido en colaboracionista, “hacìan visitas inesperadas a las radios, las parroquias o los teatros, con la sonrisa inocente del psicòpata”.

El 18 de febrero de 1976, Américo “Mico” Roballo viene detenido por Ariel Ricci, en una entrevista a José Luis Perera le cuenta que Ricci mientras Roballo trata de escaparse le dice: – “Si das otro paso te tiro.” Durante una detenciòn anterior de Roballo (en la cual Ricci lo delata desde arriba de una camioneta de la Policìa de Inteligencia), Roballo declara que Ricci le dice: “Mico…vas a hablar? Vos me conocés a mi…no? Yo soy el mismo de siempre. Nunca màs vuelvo a la cana. Vamos a hacer de cuenta que vos y yo no nos vimos. Vos querés abrir una zanja de sangre entre la UJC y vos?. Yo trabajo para algo màs que la policìa.”

El 15 de mayo de 1976, al saberse requerido se presenta voluntariamente ante la DNII, es liberado por orden superior a los tres dìas.

El caso Oscar Tassino.
Participaron directamente los militares Eduardo Ferro, Ernesto Ramas y Jorge Silveira, y Ariel Ricci, que segùn varios testigos participò armado en el operativo de secuestro de Tassino. En la mañana del 19 de julio de 1977, en la casa de Màximo Tajes 6632 se presentaron tres personas armadas que dijeron de ser miembros de las Fuerzas Conjuntas. Redujeron a los ocupantes de la finca, Ana Regnier y Hermes Fule, y armaron una “ratonera” para secuestrar Oscar Tassino. Uno de los represores era el ex militante comunista Ariel Ricci, quien no dudò en poner un revòlver en la cabeza de Martìn Casco, amigo de los dueños de la casa que llegò al lugar media hora después.

La “ratonera” se mantuvo hasta las 9:00 horas, cuando Oscar Tassino llegò al lugar. Luego de la detenciòn, ingresaron a la finca dos militares que fueron identificados como los reconocidos represores Ernesto Ramas y Eduardo Ferro, quienes llevaron a Tassino a un cuarto para golpearlo brutalmente. Media hora después se lo llevaron encapuchado en un auto marca Peugeot. Testigos escucharon las terribles torturas que Oscar Tassino recibiò en el centro de detenciòn “La Tablada”, donde entonces operaba el “300 Carlos” del Organismo Coordinador de Operaciones Antisubersivas (OCOA) de la Divisiòn del Ejército I. Tassino ya habìa sido detenido y torturado en 1974.

Muriò el dìa 21 (ò 24 segùn las dos versiones) de julio de 1977 a causa de un golpe violento en la cabeza, y que sus restos (segùn informaciòn recibida) habrìan sido primero enterrados en el Batallòn 14 de Toledo y después exhumados a fines del año 1984, incinerados y tirados al Rìo de la Plata.

 Alvaro Alfonso, en su libro “Segretos del PCU”, describe Ariel Ricci en la siguiente manera…
””…detenido por la inteligencia de la Prefectura Naval, a pocos dìas de su reclusiòn participò a detenciones y allanamientos a cara descubierta. La Policìa lo consideraba “inteligente, sumamente simpàtico, ademàs un hàbil manipulador”. Como un jugador de fùtbol moderno trabajò un año para la inteligencia naval, que lo prestò al SID (Servicio de Informaciòn y Defensa), después pasò al ONU, donde gozò de gran libertad. Con su simpatìa cautivò a los policìas del comando. Un dìa decidiò escapar y pedir asilo polìtico en la embajada USA, por acoso de la fuerza policial.

A pocas horas fué devuelto a la ONU. Castiglioni lo acusò de traidor y en forma simbòlica le puso 30 dìas de arresto de rigor, como a un policìa màs, luego volviò a la inteligencia naval que lo dejò salir del paìs.”” Alvaro Alfonso es el ùnico que relata que Ariel Ricci se fue a vivir en Brasil. Se equivoca a pensar que haya ido a Rìo de Janeiro.

En 1978 mi madre tenìa 18 años, naciò en Mercedes, se muda a Montevideo para trabajar y estudiar derecho. Vive en una pensiòn en la esquina de Gaboto y Rodò, en el mismo cruce conoce Ariel en un almacén que deduzco que sea el actual Multi Ahorro, en el cual ambos compraban el almuerzo. Mi madre cuenta sobre él: – “Era un joven extraño para la época, porque usaba melena larga, barba abundante (en ese tiempo no se permitìa), parecìa un rebelde, fumaba marihuana. Empezamos a salir y no me gustaba donde me llevaba, porque eran ambientes muy hippies donde se consumìa abundante. Siempre andaba con una càmara de fotos profesional, me decìa que le gustaba la fotografìa. Yo era una chiquilla tonta que estaba empezando a perder la cabeza por él. Un dìa me encuentré con una amiga, con la que habìa trabajado en una empresa anterior…entonces le conté que habìa conocido a un chico y que estaba enamorada.

Cuando le dije su nombre todo mi mundo se derrumbò. Me dijo: “Estàs saliendo con un tira”…se me vino el mundo abajo, sabìa que no podìa decirle eso a él porque si era verdad corrìa peligro. Y en esos dìas confirmo que estoy esperando un hijo. Fue muy confuso, muy difìcil, me sentìa sucia, culpable. Lo que siguiò tuvo que ver màs con el tenerte o no, presionada por todos.

No querìa nada de él, ni su apellido, papà iniciò una investigaciòn de paternidad, màs por el honor de su hija y porque tuvieras un apellido.””

El 10 de junio de 1983, a veintitrés años Javier Leibner y su esposa fueron detenidos separadamente por agentes de Inteligencia de la Jefatura de Policìa. Javier Leibner declara que la persona que lo detuvo en el liceo donde daba clases de matemàticas era un tipo mayor que él y que después con las descripciones supò que fue Ariel Ricci.

Javier Leibner fue llevado a la DNII, junto a él estaban detenidos unas veinticuatro personas, casi todos universitarios y de la UJC. Allì fue torturado y su mujer violada. De este caso tuve mis dudas sobre si fuera Ariel Ricci el responsable del secuestro, porque Ricci afirma que vive en el exterior desde el 1979, hasta que encuentro un artìculo suyo donde se contradice en el cual declara que se fue de Uruguay en el 1983. En realidad en esos años iba y venìa de Uruguay, hasta que tuvo que quedarse definitivamente en Brasil, vista la vuelta de la democracia, democracia por la cual doce años antes él mismo lucho y traicionò.

En 1985 se llevò sus padres a vivir con él a San Pablo, Brasil. Allì estaba casado con Maria Christina Prado Bastos con la cual tiene dos hijos, Bruna y Diego. El motivo por el cual Ariel Ricci viaja muy seguido en Brasil, es muy simple, la dictadura en Brasil, empieza en el 1964, las dictaduras fueron programadas con el Plan Còndor preparado por los Estados Unidos, Brasil fue el primer paìs de Sudamérica a recibir cursos de torturas y persuaciones en interrogatorios.

Es fàcil imaginar el porque de esos viajes. Ariel Ricci se pronuncia inocente o mejor dicho “mucha de las cosas de las cuales me acusan, no son verdad”, en ese modo admite algunas responsabilidades.

En 1995 dice de conocer “el verdadero Budismo”. Su nueva mujer se llama Marly Contesini, viven en San Pablo, al deber dejar el apartamento donde vivìan se mudan a Taubauté a la casa de la madre de ella, buscan una casa a San José Dos Campos que queda entre Taubauté y San Pablo. Al final se quedan en Taubauté.

Después de 15 años se mudan a un paraìso, en la isla de Araùjo en frente de Paraty (Rìo de Janeiro), actualmente desde hace unos meses vive en Armaçao Dos Bùzios, otra hermosa localidad turistica… quizàs todavìa por cuanto tiempo.

Ariel Ricci, està en las listas de los criminales de lesa humanidad impunes. 
Ariel Ricci, a la vuelta de la democracia, fue acusado junto a otros en el Parlamento Nacional por Germàn Araùjo, el 2 y 3 de julio de 1985. Ariel Ricci cree de poder salvar su alma con el budismo, con su fuerza espiritual y sus rezos ha curado enfermedad, encontrado apartamentos donde vivir y ha llegado a tener un buen nivel econòmico.

Ariel Ricci siendo un civil no entra en el amparo de la “vergonzosa” ley de Caducidad 15.848. Los pactos del Mercosur permiten la extradiciòn de Ariel Ricci por “crìmenes de lesa humanidad”, es citado por la justicia uruguaya junto a otros trece represores por crìmenes de lesa humanidad (noticia del 11 de marzo 2013).

Ariel Ricci escapa como un cobarde, sin un arma, sin el respaldo policial, Ariel Ricci piensa de poder y tal vez ha vivido una tercera vida, pero el pasado pesa, pesa a las familias de los desaparecidos, pesa a las vìctimas de las torturas. Es hora de que cada uruguayo, desde el Presidente, senadores y diputados, Suprema Corte de Justicia y sobre todo el “pueblo entero” se asuma la responsabilidad, metiendo la palabra “FIN” a nuestro triste pasado y que nunca màs exista terrorismo de Estado.

Quisiera no tener su sangre, tal vez alguno se pregunte porque divulgo esto, para mì serìa màs fàcil vivir ignorando la verdad, pero no soy un cobarde, elegì de usar un arma màs fuerte de mil revòlveres, “la palabra”, lo que hago lo hago como uruguayo, elegì de no esconder la cabeza como un avestruz.

Se lo debo a Luisa Cuesta mi vecina de casa a la cual le llevaba el pan todas las mañanas (sin conocer mi historia), a esa pequeña mujer con una fuerza interior enorme y admirable, se lo debo a todos los torturados y los familiares de las personas asesinadas y desaparecidas.

Camilo José Maraboto Martìnez
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