Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre…
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos…
y sé todos los cuentos        

León Felipe.

Se acerca otro 1º de marzo y cerca muy cerca de la memoria queremos permanecer. 

Después de tantos silencios… ¿Cómo creerles?

Después de tantas mentiras… ¿A quién creer?

Después de tanta omertà  que sustenta los pactos… ¿debemos guardar esperanzas?

Los mismos cuentos en bocas distintas. O las mismas bocas con palabras casi idénticas, proponiendo que les creamos, que dejemos en sus manos la verdad y la justicia.

Ah y la memoria, ¡cómo abusan de ella!. La maltratan, la maquillan.

Para escribir la historia a su antojo y conveniencia. Mientras tanto vuelven a crear la ilusión de que se encuentre “la verdad”.

Y la verdad, duerme en los cajones de los juzgados, permanece secuestrada en ministerios, morgues, hospitales y cofres fort.  Aletargados expedientes, amparando a los impunes.

Cientos de expresos y expresas esperan respuestas al horror narrado. Expuestos otra vez a sus represores.

Los represores  aún sonríen en la niebla de la impunidad. Alargan y alargan los tiempos. Para que pasen días, años, décadas  y sean todos unos pobres viejitos amparados por todos los poderes. La Suprema Corte,  el Ministro Fernández Huidobro, la ley de impunidad que el mismo gobierno, el mismo Tabaré mantiene vigente y toda la estrategia de ocultamiento del terrorismo de Estado sostenido por el estado democrático.

Pretenden que se abra otro impasse, de otros 5 años. ¿Cuál será hoy la explicación para no anular la ley de impunidad ¿qué los plebiscitos la avalaron? ¿Acaso no hay más de 400 identificados que el Ministerio de Defensa no va a citar para que concurran a los juzgados? ¿Acaso no mantienen secuestrados a los desaparecidos los pobres viejitos en la cárcel VIP de Piedras Blancas?

Hay sin duda un hilo conductor y este es el de la impunidad. 

Tabaré, parece partir de punto cero. Mentira. La mayoría de las violaciones de los DDHH la han denunciado los y las que la sufrieron.

¿No basta la palabra, el reconocimiento, el señalamiento no de uno, sino de decena de cientos de sobrevivientes que apuntan con nombre apellido, cargos, fechas y sitios a los represores? 

¿No basta que mujeres y hombres superen la tortura del silencio y digan este o estos individuos me violaron? ¿No requiere esto acción?

La única medida real es mandarlos a conducir. Hacer una redada con todos estos impunes y lograr así el dato de donde los mataron, quién los mató, quien dio la orden, quien complotó para desaparecerlos…quién violó; pero no. Acá sucede igual que con la impunidad de todos los días con los que operan los aparatos especiales de la policía, reprimiendo y colocando mucha tecnología cuando el desaparecido es alguien de capa alta y no se disponen de recursos para buscar a los hijos e hijas de los pobres. La injusticia de clase campea. Y la mano de la injusticia será blanda con el de rico y estrangulará a los pobres.

Los desaparecidos y asesinados son los pobres de hoy. Se buscan con escarba dientes y en lo posible donde sabe el Estado que no están enterrados.  Van a ir a esos sitios a cuenta gota para prolongar en el tiempo el terror. Usarán los huesos desenterrados para difundir la idea de que “están haciendo justicia”

En el plano internacional la mentira difundida se aleja aún más de la verdad.

 Si miramos la realidad, veremos cómo no se condice la misma con lo prometido una y otra vez a lo largo de más de una década. La impunidad oculta, disfrazada, trabaja para intentar venderla como verdad y justicia. El mismo Tabaré propuso el punto final el 19 de junio de 2007, después de la reunión con el genocida de Bush. Mujica vendió por el mundo el paraíso de un país donde los derechos están avanzados. Donde es legal el aborto, la marihuana, donde “no hay discriminación”, se reciben a sirios y presos de Guantánamo. La “humanización” al servicio de acuerdos y pactos con los yanquis e israelíes. Las FFAA, reprimiendo a otros pueblos, las FFAA actuando como empresa tercerizada, para oprimir en el Congo y Haití, bajo el mando de EEUU.

Detrás de cada “acción humanitaria” del sistema, está la conveniencia del sistema.  En un estado de injusticia total, de opresión, la humanización no solo hace agua. No existe. Y a través de prometer un día una cosa y al otro otra, alejan, disuaden y retrasan la lucha liberadora.

Se construyen supuestas verdades mediáticas. Que se hacen añicos si nos acercamos. Invitamos a mirar más allá de los espejitos de colores que nos encandilan para no seguir esperando el tren de la justicia. Que no pasará si no lo conduce la memoria libre de ataduras estatales.  

No basta negociar con los carceleros de Guantánamo, no basta traer algunos presos. No basta ir a seleccionar a los campos de refugiados a familias sirias para dar una alternativa a estas personas devastadas por guerras que no son sus guerras. Desoladas física y síquicamente quedan a la deriva de un asistencialismo que no atiende la pesada cruz que todo lo sufrido les colocó en la espalda. Reivindicamos la solidaridad sin fronteras. ¡Por supuesto! ¡Que vivan acá si lo desean, si es el sitio del mundo elegido! Pero no porque se les prohíba ir donde quieran ir.   

¿Cómo es que los que sufrieron tortura, cárcel prolongada y exilio no entienden que la barrera del idioma, la destrucción física y síquica en hombres jóvenes, con otra cultura, con otras costumbres alimenticias no están en condiciones de insertarse y trabajar? No es un tema de “comodidad” ni de “haraganería” no les responde el físico, ni el ánimo, ni la cabeza. ¿Es que ninguna de las organizaciones que han trabajado el desexilio puede entender que le sucedió a un expreso cuando llegó a un sitio al que no quería ir?  El que estuvo obligado a ir donde lo llevaron ¡porque nadie elije la tortura directa de un campo de extermino! Trae el bagaje horrendo de la tortura sicológica y física.  Entonces ¿Cómo no vamos a decir que el reclamo de Mujica de que aprendan el idioma y trabaje es un mandado inhumano? ¿Cómo se sienten después de 12 años de martirio los que no saben dónde están sus padres, hermanos, hijos en territorios de guerras, y no pueden ir su encuentro? ¿Cómo creemos que se siente alguien con un dolor y no lo puede aliviar porque no tiene un traductor para ir al médico?  

¿Alguien va  a decir que nos sentimos libre los que salimos de la cárcel, encapuchados y esposados hasta un avión? Solo nos sentimos libres cuando pudimos volver al país, cuando el abrazo elegido fue posible… ¿No fue y es esencial el encuentro familiar, el barrio, los amigos y compañeros? No criminalicemos, no deslicemos condenas porque les han ofrecido trabajo y no han aceptado…están mejor que muchos uruguayos…mal muy mal reivindicar la necesidad para someter a otros. Y si ese rol, de gendarme, policial, lo cumplen trabajadores organizados, no solo es trágico, es triste.

Si hay uno solo de nosotros que se considere que está viviendo peor que ellos peleamos juntos.

No critiquemos su dignidad, defendida en Guantánamo y acá.   

Nada justifica vender la idea de un país paraíso y ser en realidad el paraíso de la impunidad. Incluso la responsabilidad de traer gente en estas condiciones implica que los responsables, que los que secuestraron y torturaron prolongadamente, se hagan cargo. Que los que bombardean Siria y Palestina reparen. Que se enjuicie y condene por las masacres y genocidios. No se trata de hacerles los mandados sino de exigir justicia solidarizándonos con los que siguen sufriendo indefinidamente lejos de sus tierras, costumbres y familias. ¿Qué no sabemos que EEUU, Francia, Israel, la CIA, los Servicios de Inteligencia y los Estados capitalistas son los culpables? Que el gobierno les exija a ellos que paguen no que les diga amén.

La Comisión de Tabaré incluye a gente de su confianza, a masones y judíos. Incluye a diputados que no por ser hijos de desaparecidos o asesinados dejan de estar en las filas del gobierno. E incluye a instituciones alejadas de la búsqueda de todas estas décadas. Pero no iremos a punto cero. No nos venderán una nueva salida institucional.  Eso ya lo hizo Batlle en el 2000 y la memoria le salió al cruce. Los límites están a la vista. Y aquellos que apostaron a la Comisión para la Paz ¿volverán a apoyar esta nueva dilatoria hoy?  La propuesta de Tabaré una vez más excluye a la sociedad e integra a algunas organizaciones religiosas con nombre y apellido. Incluye y excluye. Esto determina la falta de independencia de la misma. Y como toda comisión estatal, firmarán un pacto de silencio, de secretismo que una vez más estará de espalda  a la historia y a los heridos definitivamente por el terror.

Nos informaran a cuenta gotas, pretendiendo carta blanca en su trabajo. La línea es clara, primero: quitar el rol sustancial de las organizaciones sociales y de DDHH independientes. Segundo: deslegitimar las movilizaciones. Tercero: Mostrar como inútil las marchas, los escraches, los rescates, la memoria viva, para hacer caldo gordo al disciplinamiento y el control social.  

Los hechos hablarán una vez más. Serán más rotundos y claros que miles de palabras vaciadas de contenido por los personeros de la impunidad.

No habrá olvido. 

No habrá perdón. 

No más esperas,  la verdad está sobre la mesa. Solo hay que ir a buscarlos a sus guaridas.

Ahora hay que decir basta.

Ahora hay que cerrar Guantánamo. Ahora hay que restituir los derechos y exigir los recursos para  que cada secuestrado por los yanquis pueda ir donde quiera.

Ahora hay que juzgar el  genocidio  en la franja de Gaza o donde sea que se produzca.

Ahora acá, a esta hora y en este sitio del mundo: Juicio y castigo a los genocidas.

 

Febrero 2015

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