Por suerte me equivoqué. Pensé que la invitación a discutir sobre Cuba caería en saco roto, pero no. William Yohai publica una nota “Cuba-Venezuela: ¿Quien subsidia a quien?” en que entra en polémica con Rolando Astarita.

William hace varias observaciones interesantes. Quiero señalar algunas cosas. Me interesa es seguir apuntando a la discusión seria, las “verdades” vendrán en su momento, si vienen.

Si de romper dogmas se trata William la emprende con uno que se suele aceptar sin discusión, el de “Cuba país que vive de los subsidios”. Un dogma muy extendido, y por eso mismo, se llegue a la conclusión a la que se llegue al final, lo de William es de destacar

Médicos Por Petróleo

Ante la idea un “subsidio” de parte de Venezuela a Cuba por el cambio bilateral de petróleo venezolano por la asistencia de los médicos cubanos a los planes de salud en Venezuela, William afila el lápiz. No da por hecho que Venezuela le “regala” algo a Cuba, porque hay que ver el valor comparativo de ambas cosas.¿Cuánto vale el trabajo de un médico de cualquier país en Venezuela?”  El trabajo médico no es gratuito

Comparto la idea. Sobre los números concretos la cosa no parece muy clara. Pero conceptualmente es así.

Luego de afinar el lápiz William concluye: “que con muy alto grado de certeza se puede afirmar que Venezuela no está subsidiando a Cuba a través del suministro de petróleo a cambio de trabajo médico”

Agrego por mi parte que más allá del precio, si hablamos de lo que sería “justo”, una cosa es para el que está parado arriba de un lago de petróleo, y otra para el que tiene que formar médicos, que no salen de abajo de la tierra.

Y agregaré aun otra cosa. Hemos escuchado una y otra vez que el régimen burocrático de la URSS es un sistema que no incita a la innovación. Es una crítica burguesa corriente para sostener que el capitalismo es preferible, Mujica lo repite como si fuese una verdad incuestionable.

Astarita también subraya este elemento en su análisis del sistema soviético, y creo que sus argumentos son muy convincentes. Precisamente, es una de sus razones para caracterizar como no-capitalista al modo de producción de tipo soviético

Sin embargo, si en Cuba hay un “estatismo burocrático” o como se lo llame, es evidente que ese régimen económico social y político no ha sido obstáculo para una fuerte innovación científico-tecnológica en el terreno de la investigación médica y biológica, y en otros. Si miramos de cerca, ha habido de todo

Creo que los argumentos para colocar a Cuba dentro del modo de producción “de tipo soviético” tienen base suficiente como para no ignorarlos. PERO debemos admitir importantes características específicas. Dentro de la termología que se ha usado en este tema se podría hablar (y no es una ironía) de un “estatismo burocrático deformado”, una “deformación” que en todo caso mejora el original. Y hay que explicar a qué se debe

En términos aristotélicos tendríamos acá un “género” y una “diferencia específica” (una al menos, creo que hay más). No está mal tratar de organizar los conceptos

De modo que simple concepto del modo de producción no resuelve por completo el problema.
No se trata de aplicar mecánicamente una categoría. Para definir “a dónde va Cuba” habrá que tener en cuantas algunas cosas más. Por cierto, Astarita ya ha señalado que en la URSS también ocurrían cosas así

Hasta aquí todo bien con William

Azúcar Por Petróleo

William da un paso más. Replantea la relación de intercambio que había entre Cuba y la URSS, en la que también usualmente se habla, en el sentido de menospreciar de alguna manera la experiencia cubana.

De la misma forma, y ya que hablamos de ‘subsidios’ habría que contextualizar los supuestamente recibidos por Cuba de la URSS
En aquella época ambas partes se referían al fenómeno como ‘intercambio justo’. ¿Por qué?
Pues precisamente porque dejaba de lado los precios injustos del mercado mundial de petróleo y azúcar y establecía el intercambio sobre la base de la ley del valor. O sea el costo de producción o tiempo de trabajo socialmente necesario para producirlos.Quienes, por tanto, su suman a la teoría del ‘subsidio’ están respaldando el sistema imperialista de fijación de precios de los productos que se transan en el mercado mundial”.

(Subrayados de William)

Aunque no soy economista puedo decir algunas cosas

Los productos que se transan en el mercado mundial también se rigen por la ley del valor.
Las variaciones por obra de la oferta y demanda que sufren los precios ocurren dentro del marco de esa ley, que debe ser entendida como una tendencia general de equivalencias, son la forma de en que se manifiesta esa ley dentro del capitalismo. Las distorsiones monopólicas y especulativas que ocurren en el mercado mundial también están dentro de la forma en que actúa esa ley.

Y no es la única forma en que actúa. Los precios administrados son otra forma de distorsión, pero también tienen su límite, y en última instancia esa es la raíz de sus contradicciones.
En el “socialismo real” es usual usar mecanismos tanto de adecuación a ley del valor como también de contradicción con ella respondiendo a otras imposiciones económicas.

Yevgueni Preobrazhenski, el principal economista bolchevique la primera etapa de la revolución, sostenía que la transición en Rusia estaba guiada por dos leyes contradictorias. La ley del valor, y la “ley de acumulación socialista primitiva”. (La nueva económica). Esa afirmación causó un gran debate entre los bolcheviques. Obviamente, la idea de una “acumulación socialista primitiva” que implicaba en ese caso una “explotación socialista” del campesinado, es resultado de una economía de escasez. No es la expresión de un ideal de justicia

De lo que se trata en el caso que refiere William es que dos países intercambian productos en forma bilateral, paralelamente al mercado mundial, “simulando” el funcionamiento de la ley del valor en condiciones de un mercado mundial hipotético sin relaciones monopólicas, sin deterioro de los términos de intercambio, sin especulación. Son algo parecido a los “precios sombra” propuestos por el economista polaco Oskar Lange para organizar una planificación estatal que imite el mercado.

¿Y qué tanto joder con el subsidio?

Me parecen importantes las objeciones de William a la idea de “Cuba país subsidiado”. Pero debo agregar otra cosa

¿Y si así fuese, qué? ¿Qué tan malo es el subsidio, es indigno, es inmoral, es un crimen de lesa humanidad?

El capitalismo utiliza el subsidio permanentemente. Acabamos de ver las discusiones sobre los aumentos de tarifas de UTE y ANCAP. Se dice que son mecanismos de subsidio por el cual una actividad económica estatal financia otras actividades económicas también estatales. En el caso de UTE el Ministerio de Economía ha dicho sin ambages que sí, que durante un tiempo fue al revés, Rentas Generales subsidiaba a UTE para que el Ente pudiese cobrar tarifas más baratas y así evitar un efecto inflacionario, y ahora se aplica el mecanismo inverso. ¿Y?

Soy de la opinión de que las relaciones entre la URSS y Cuba no eran “socialistas”, y mucho de los críticos del llamado “socialismo real” piensan así. Pero tengamos un poco de coherencia

La URSS recurrió a mecanismos terribles de acumulación primitiva que no tenían nada de socialista y que se parecían más al “subsidio” que tomó la corona británica por medio del pirata Francis Drake. Luego de la Segunda Guerra, al grito de “expropiar a la burguesía”, desmontaban fábricas en Checoslovaquia y se las llevaban enteras, expropiando obviamente al proletariado checoslovaco

Si ocurriese que la URSS hubiese subsidiado a Cuba por razones políticas, eso hubiese sido en una muy pequeña medida un “reintegro” como el que ahora hace UTE. Precisamente eso sería un argumento en pro de que algo parecido al socialismo había

FERNANDO MOYANO
postaporteñ@ 1323 – 2015-01-15