Tupamaros en el Gobierno

LOS TRAIDORES DEL MLN: Esteban Pereyra Mena (El negro Alejandro) Comandante de la Columna 15 encara la autocrítica, habla de traiciones dentro del MLN. El Presidente José Mujica y Fernández Huidobro no son traidores de ahora; son traidores desde hace mucho, afirma.

 

 

 Por Jean Georges Almendras

Un frío día de invierno del pasado 2013  conocimos en Montevideo a Esteban Pereira Mena “El Negro Alejandro”. Arropados al calor de una estufa a leña lo entrevistamos, como una forma de conocer una de las aristas del histórico Movimiento de Liberación Nacional (MLN)

. Su experiencia como integrante del grupo guerrillero que fue un referente de los años previos a la dictadura en el Uruguay, no podía pasar inadvertida, porque el hombre maduro que nos concedió su tiempo para el diálogo, tuvo y tiene una visión autocrítica muy clara y muy interesante del pasado y del presente  del movimiento revolucionario, y notoriamente armoniosa con su personalidad, con su historia y con su vida.

Su militancia previa a los tiempos de la lucha armada, fruto de una profunda toma de conciencia  sustentada en los días de la infancia y de la adolescencia, en su Salto natal, se fusionan y se relacionan estrechamente con una juventud alimentada por valores propios y adquiridos en su ámbito, y por  el pensamiento de los sacerdotes de la Teología de la Liberación (por aquellos días una muy acertada corriente dentro de las filas de la Iglesia Católica).

Con una sólida convicción Esteban Pereira Mena se integró al MLN y de esa forma su accionar como guerrillero se desarrolló por diferentes caminos, donde la fortaleza del revolucionario y la entereza del hombre íntegro se dieron la mano con los objetivos, los miedos, los sufrimientos, la violencia, la tortura y la lucha por ideales en una época en la que llevar adelante ese compromiso  significaba  el riesgo, la prisión y la posibilidad de perder la vida. Por una cuestión si se quiere de carácter o si se quiere de coyuntura “El Negro Alejandro” no tuvo un rol mediático como lo tuvieron otros integrantes del MLN, pero no por ello, su historia como Comandante de la Columna 15 –brazo militar del MLN.Tupamaros- y su pensamiento transcurrieron en el anonimato.

En el año 1985, en el excelente libro “Las manos en el fuego” del periodista y escritor Ernesto González Bermejo, precisamente éste lo menciona y lo recuerda, como uno de los cuatro hombres más verdugueados por los represores  del Penal de Libertad, junto al galleguito Mas Mas, José Félix “Pepe” Martínez y  “Panchito”Vázquez.

El escritor alude al “Negro Alejandro” en los siguientes términos:”…después que terminaron con los quebramientos físicos en los cuarteles, lo sometieron en el penal a las mayores indignidades; pero no pudieron nada, con nada. Todo lo bancó, hasta las heces. Es un hombre bajo, que habla con calma y con la zeta, y así continuó, nunca abandonó su mansedumbre, ni la fibra de entereza; no se llega a ver que es el hombre más verdugueado del Penal porque sigue inexplicablemente indemne”.

Veinte años después, en el mes de abril del año 2005, en el diario La Juventud –en su edición del viernes 22 de abril- se publica un voluminoso informe sobre su persona y sobre su lucha como tupamaro, titulándose en tapa con una foto suya: “Habla El Comandante de la Columna 15 del MLN-Tupamaros. Esteban Pereira Mena El Negro Alejandro”. La esencia de las 24 páginas del informe se resume en el titular de apertura de la nota refiriéndose a un fragmento de su pensamiento: “Hay un debe muy  profundo, a nivel de nuestra izquierda, para con sus militantes” ha dicho.

Aquella entrevista tuvo lugar en estudios de Radio Centenario, “en ocasión de un programa especial para el día 14 de abril, al cumplirse 33 años de uno de los días más violentos en la historia del Uruguay, que tuvo y tendrá muchas connotaciones según quien sea el que de su versión  de los hechos“ tal lo señalado en el copete del artículo. En ese programa el invitado central fue “El Negro Alejandro” quien aceptó la invitación con la condición de “poder hablar de todo” y no solo del día 14 de abril. El programa, inicialmente de dos horas,

se prolongó por siete horas y media y estuvo conducido por Efrain Churi Iribarne, acompañado por María de los Angeles Balparda. De esa forma “rompiendo 20 años de silencio, el “Negro Alejandro” que se definió marxista-leninista, revolucionario y tupamaro, habló sin callarse nada, con la misma fuerza y convicción que cuando, con apenas 14 años, resolvió abrazar la lucha “por el pan y las rosas” según sus propias palabras.

Ocho años después de ese programa en Radio Centenario Esteban Pereira Mena es un hombre más maduro, más reflexivo y en ese marco aceptó la entrevista con Antimafia Dos Mil.

Recordó, opinó, exteriorizó sus ideas, sus conceptos, pero ante todo se expresó libremente, con la sapiencia del hombre luchador y con la paciencia del hombre revolucionario, que siempre ha sido. Una entrevista testimonial. Una página de nuestra historia. Una página del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, en la que sobran la autocrítica, y la denuncia e inclusive todo sobre las traiciones del Movimiento  para con el pasado y para con el hoy. Una visión

muy mordaz, pero no por ello, carente de valor, porque las palabras del “Negro Alejandro”, el contenido de sus apreciaciones y de sus recuerdos –que seguramente conocen muy bien los dirigentes tupamaros de su época, algunos de ellos sentados hoy en las sillas del gobierno, comenzando por José Mujica y Fernández Huidobro- pueden ser controvertidos, polémicos,  y quizás incómodos para ciertas personas del mismo MLN y del gobierno,  pero también pueden perfectamente rayar con la verdad y con el acierto.

Habrá quienes compartan todos sus puntos de vista, sus ideas; habrá quienes piensen en contrario y disientan con él, pero la opinión de Esteban Pereira Mena no puede ser ignorada y diría más, sus palabras se hacen necesarias para  poder discernir y poder aclarar dudas y hasta comparar realidades. Entonces sus palabras constituyen una parte del alma de la izquierda uruguaya, que se torna indispensable para los tiempos que corren. Tiempos de revelaciones y de definiciones.

 

 ¿Cuál fue la razón que te llevó a ti personalmente, a ingresar en el MLN?

– Bueno. Fue todo un proceso; un proceso que abarca todo. En ese momento yo era cristiano, con mucha influencia de la guerra civil uruguaya; muy Saravista el ambiente en que me movía, mis abuelos eran blancos como huesos de bagual. Hay el gran problema de las cuatro hijas, que una de las hijas se casa con un descendiente de un coronel colorado – Caballero-; eso fue muy traumático para la familia; pero, se logró integrar.  Entonces viene todo un proceso muy de guerra civil, que era lo más reciente; pero a raíz de eso surgía también el vínculo con nuestra historia.

Y ahí arrancan muchos personajes del norte, como los kileros, los contrabandistas, los baqueanos. Y entre todos esos personajes del norte, que eran muy queridos, como fue el gaucho, el domador, el payador.  Ahí  entra a surgir el nombre que después la organización política adoptara. Ya estaba toda la idiosincrasia en las changas, en los trabajos rurales que había, en los valores típicos, que era el tupamaro.

El tupamaro puede tener alguna  afiliación con Túpac Amaru, pero en realidad era el gaucho; el paisano, el peón rural. Veía al tupamaro como un hombre arisco, un hombre perseguido, un hombre que rompía con el orden constituido, un hombre que era valiente en el sentido de que era perseguido por la sociedad y se afincaba en los montes, y eso tenía su valía; y la parte de Artigas, en ese plano yo quiero resaltar como una especie de testimonio; yo no soy ni bolivariano, ni artiguista, ni martiniano, estoy totalmente en contra de valores que resaltan una individualidad; yo estoy con la parte colectiva..

Estaba poseído de un tremendo afecto a la parte cristiana, pero ya metafísica, es decir, yo me sentaba frente a la cruz de Cristo, rezaba, rezaba, lloraba, lloraba, y recordaba meticulosamente toda la pasión de Cristo, que es lo que más me atrapó como consecuente en la práctica de una teoría, la Pasión de Cristo;  es decir, todo ese camino, la crucifixión, la coronación de espinas, los lanzazos que recibió Cristo. Ahí ya se entró a desdibujar algo en

esa especie de tremendo fervor religioso, muy, muy espiritual, muy subjetivo; una entrega a la humildad, a la tolerancia, a la paciencia, a todos esos valores; a trabajar en los barrios pobres, desde hacer un pozo negro,  ayudar a levantar, a organizar a los niños en el fútbol, a hacer un techado, a estar siempre metido ahí, consustanciando con ese ambiente de pobreza. Ahí entra a surgir el Sermón del Monte, el pensamiento más profundo de Cristo, de que te entra a pintar un Cielo de los pobres, de los sufridos.  Y acá, esas exigencias que tuvo Cristo cuando venían  los fariseos o los que querían seguirlo.

Cuando decía “deja todo y sígueme”, que era  mucho lo que va a ser después el proceso revolucionario, que era dejar todo y cambiar; transformar, no seguir con esa sociedad de explotados y explotadores, teníamos que dar nuestra vida. Y que en el 68 hace una tremenda explosión. Y entras a ver que las burguesías empiezan a morir ya en el 60, en el sentido de que esa es una rosca.

Ya no tienes el capital en la tierra solo, ni en las rentas, en alquilar las tierras,  no tienes sólo en la reproducción del dinero;  el mismo capitalista tiene acciones en todos los rubros, en la tierra, en la producción de ella, en el comercio, en la finanza, y ahí vienen las grandes uniones con las roscas internacionales financieras, imperialistas -mejor dicho-  donde las burguesías nacionales ya entran a ser socios menores, o pequeños

socios, pero entran a formar con las oligarquías ya una integración al Imperio; es decir, un burgués nacional, es muy difícil sacarlo de todo el contexto de rosca nacional vinculado a las multinacionales. En ese contexto nativo, natural, no te daba tu pensamiento ideológico para decir: “soy comunista”…, o “soy socialista”…

Porque en el norte, yo admiro a los compañeros que se definieron comunistas y fueron capaces de organizar y enfrentar todo el pensamiento idealista que… ojo! no era solo de palabra, era… ser comunista, te cito a Domínguez, un obrero del barrio Ceibal -el barrio más pobre- él era dirigente del Sunca y se había hecho marxista- leninista ; ese hombre enfermo, ese hombre con capacidad de trabajo, que no le daban trabajo en ningún lado, está en la lista negra -en el 60 te estoy hablando- por ser comunista. Y bueno, era el momento en que en las elecciones los estancieros iban con toda la peonada a votar, y no era ningún voto secreto, ahí iban veinte y el cien por ciento tenía que ser los veinte y si no “vamos a ver quién fue que  no votó”; era así la cosa.

Entonces  ahí viene la transformación, pero ahí viene todo un proceso, porque el proceso ese se hizo internamente, en la misma estructura de la iglesia;  es decir vos tenías un Viola, totalmente pro imperialista, totalmente anticomunista, el obispo;  y  llevaba esas ideas, las imponía;  porque la Iglesia tiene mucho de centralismo democrático, más bien verticalismo, que viene del Vaticano, que siempre fue  -por lo general- súper  reaccionario. Excepto en esos años en Medellín, en que se aprobó que si el amor al prójimo te llevaba a tomar un arma, era legítimo. Eso fue la irrupción de la

Teología de la Liberación…  El programa para mí sintetizado por la Teología de la

Liberación, fue: “Paraíso en la tierra”. Es decir, todo lo que hablábamos del Cielo, que el pobre iba a tener en el Cielo. Es decir, “mira, sufrí todo lo que quieras, que en el Cielo vas a tener la recompensa…” Era siempre el verso de las clases dominantes. Marx  respondió que la religión era el opio de los pueblos; referido a ese aspecto que obnubilaba la mente, que te hacía un robot.

Las clases dominantes te súper explotaban y vos te tenías que quedar tranquilo, no rebelarte, no protestar, porque el Cielo iba a ser tuyo; el Cielo era para los pobres; cuanto más sufrías.  Por eso está ese “Pare de Sufrir”, que cuanto más plata pones, más parcelas te ganas en el Cielo. En Salto, salía esto en el diario salteño: un tipo que vendía parcelas en el Cielo; y es tal la ignorancia, que le compraban las parcelas, después eran denunciados; pero existían también en Brasil, la gente compraba, es decir, esto te venden; pero ojo que la iglesia católica exactamente toda la vida hizo lo mismo.

Pero la iglesia lo llevaba a un plano de herencia. Yo ya ahí estaba avanzado en la parte de monaguillo, que tiene varias etapas; yo aprendí de monaguillo todas las etapas, explicar la misa en la iglesia… Pero después ya era de súper confianza; pobre y de confianza. Había una señora podrida en dinero que había recibido una herencia de su marido que había muerto. Pero yo tuve esa experiencia terrible: yo con el incensario ahí y el cura como un ave de rapiña queriendo hacerle firmar, delante de mí, cuando le estaba dando la extremaunción.

Estaba en la agonía, la mujer y él fue a darle la extremaunción. Pero iba con todos los papeles reglamentados, de la escribanía, de la abogacía, todo; tenía que firmar! Entonces la cuestión que era tétrico, porque primero era amable, dulce, pero después era una presión así, como que “te vas a ir al infierno si no firmas”, hasta que firmaba; que la ayudaba a firmar…! Además jurídicamente era… me hace acordar a las dictaduras. Estaba yo, dale humo con el incienso, y el cura ahí. Y ella, en agonía. Y después que firmaba salía todo; “la Gloria del Señor”, todo bárbaro, se iba. Pero eran donaciones tremendas; villas tipo castillos con todo el terreno y frutales, todo para la iglesia de un plumazo. A los pocos meses o un año ya eran lugares donde se preparaban para ser monjas o para todo el culto religioso.

 

– En ese contexto, va naciendo el guerrillero, el tupamaro…

– El guerrillero viene casi, te podría decir, natural; porque ahí viene la parte del indígena. Yo no soy caudillista; el marxismo después me va a decir que la historia es la historia de la lucha de clases y que hay modos de producción, la comunidad primitiva, el esclavismo, donde los esclavos era lo esencial; el medioevo, donde están los siervos, el capitalista, donde está el obrero, y vamos a llegar a esa sociedad, plena de libertad, sin problemas económicos, en armonía; a la realización del hombre…; ese es el marxismo. Pero el cristianismo te planteaba algo muy similar y muy compenetrado con lo natural de la zona norte; te digo de Salto como debe ser en toda Latinoamérica.

Vos tenías un sentido aunque no estudiaste marxismo- leninismo, ni estudiaste teología cristiana; había un sentimiento de libertad, de que la tierra fuera un don de todos, que la salud fuera un don de todos, que la felicidad fuera un don de todos.  Y en el norte, había un tremendo amor.

Esto me lo transmite mi abuela, que para mí era india; en el norte están todos los nombres muy influenciados por Paraguay, Corrientes… Pero ese no es un problema ni de paraguayos, ni de uruguayos, es un problema de imperialistas; las naciones las forman los imperios. Cada lucha, cada guerra  formaba una nación… Pero a lo que iba era a que el profundo amor al indígena estaba arraigado; eso no te lo enseñaba ni Marx, ni Lenin, ni todos las santos; ni Cristo. Era una cosa de esencia de hermanos en una tierra.

Entonces hay una cosa; el charrúa, el tupamaro, el perseguido -más bien-   y el indio, a nivel latinoamericano. Porque no solo en el norte, en toda Latinoamérica hay un respeto, una esencia. Todos esos genocidios que se han hecho en Latinoamérica, que son millones; millones…! Millones que murieron además estafados en su buena fe; que recibían al enemigo con un amor tremendo de comunidad primitiva, de darle todo. Y en recompensa fue un genocidio, les arrebataron las tierras, los exterminaron… Entonces, para citar un ejemplo: Artigas.

Recorramos las batallas. Era cuatro mil, seis mil, ocho mil, había que hacer los campamentos retirados, por el hedor; ¿quiénes eran los que morían? ¿Era Artigas? Eran miles y miles de indios, que morían; zambos, mulatos, mestizos… ¿quiénes iban a combatir a Lecor? ¿Era Artigas? No; en las avanzadas iban indígenas y fundamentalmente charrúas. Y recorremos cada una y decimos: pero el proceso de nuestra historia, ¿es artiguista o es indigenista? Y ahí entramos a ver: nuestros indios, ¿no tenían una cultura de la tierra? Claro que la tenían! La reforma mínima que hizo Artigas, que fueron treinta… y que repartió una tierra…; los indios no repartían la tierra, era de todos, era una comunidad primitiva.

Es decir, la reforma agraria que se quiere hacer, una, que es imposible, en el capitalismo. Pero no va a ser posible lo que se llamaba “El Paraíso en la Tierra,”  de la Teología de la Liberación, como en la comunidad primitiva en que la tierra era de todos, eso va  a ser cuando aniquilemos el capitalismo; cuando aniquilemos el imperialismo  y surja ese Hombre Nuevo, esa sociedad nueva, colectiva y podamos retomar la comunidad.

Y ahí es cuando estoy de acuerdo con Cristo y con Marx. Marx dice retomar lo que era la comunidad colectiva, pero en una espiral que va a ser consciente de los valores colectivos, no van a ser ni ingenuos, ni silvestres, ni naturales; va a ser un sentido colectivo. Y ahí viene el pensamiento cristiano, que no da un sentido individualista de propiedad; es sumamente colectivo y además te exige “deja todo” y súmate a un ideal.

Entonces entramos a ver que algunos ahora se están animando; historiadores que superaron al maestro, que fue Daniel Vidart, el veterano, que ahora se institucionalizó, ahora va a (al rancho a Varela) a dar clases, le da clases a Mujica y eso; pero, mientras exista la contradicción del hambre y la injusticia siempre van a surgir valores. Y han surgido unos valores defendiendo al indio que no nombra nadie. Pero uno es alumno del mismo Vidart que lo presentó; y él destaca tremendamente el papel del indígena. ¿Y por qué solo hablamos de Artigas, de que fueron patricios y vinieron de una España derrotada a “hacerse la América”?

¿Por qué hablamos de Bolívar? si Carlos Marx -viste que él era muy joven, por eso dijo esos dislates, pero esto está en internet lo pueden ver- él habla de Simón Bolívar como un atrasado tremendo, en los valores; un loco, tipo Napoleón, con sus ideas; en cada victoria tenia vestales, con carrozas, una cosa totalmente individualista; y lo que más denuncia es que a muchos nativos que eran los verdaderos revolucionarios, Bolívar los mandaba a matar…  Y eso te lo dice Carlos Marx. Entonces, más allá de que enfrentaron determinadas propuestas de independencia, no fue una independencia tal, ni en Uruguay, ni en Brasil, ni en ningún lado.

Los brasileros lo que querían era un reparto de riqueza, es decir “bueno, el imperio está débil, los portugueses están débiles, bueno yo voy a formar Brasil para que los oligarcas de acá podamos directamente obtener todas las riquezas y no derivarlas ni a Portugal, ni a España, ni a Inglaterra”.

Pero… ¿qué independencia hay? es la pregunta que hacemos nosotros, los que queremos defender la parte colectiva del indígena que va a encajar con la clase obrera, va a encajar con los peones rurales, va a encajar con todo un sistema productivo; que no es un líder, son millones de muertos! Entonces nos encontramos con que los indios luchaban por su tierra, por su cultura, por su libertad.

Y la pregunta que nos hacemos es ¿fue Artigas el que concientizó a los indios o es al revés? Fueron los indios los que, en millones, les fueron dando valores, y Artigas, obligado a enfrentar a un sistema español -que no lo hace desde un punto de vista generoso colectivo-  Artigas, desde un papel brutal que tenía, de perseguir y matar a los “tupamaros”; a todos los que rompían la ley y el orden, como Mujica hoy, que todos los que están con la ley y el orden, está bien; y todos aquellos que rompan la ley el orden -es decir, los que chocamos contra el imperio, contra la burguesía, contra la ley burguesa, la democracia burguesa- hoy somos todos “tupamaros”, todos perseguidos o fuera de la ley.

Y eso va a ser así. Ahora nos dan un poco de democracia burguesa, pero cuando venga la dura, cuando nos organicemos, cuando venga el hambre -o se sienta- y querramos pelear, bueno, van a demostrar.

Ahora suspendieron este acto del Sauce, pero están preparados, en esta fuerza de ocupación que están haciendo en Haití, que son verdaderas fuerzas de torturadores, que matan.  Y lo mismo en el Congo, que se enriquecen, como se enriqueció Esteban Valenti, que ahora lo reconoció el mismo en el libro del Partido Comunista.

¿Qué hacía Esteban Valenti, el hombre más rico y el que pagó para la propaganda del Frente Amplio, para la victoria del Frente Amplio?  Fue con una agrupación comunista solidaria al Congo, se instaló en Italia y mandaba de Europa medicamentos obsoletos y recibía en compensación todas las riquezas del Congo. Las agrupaciones comunistas lo denunciaron… El recibía los diamantes, las riquezas, y todo lo que no servía en Europa y conseguía, lo mandaba; uno de los corruptos mafiosos más grandes es Esteban Valenti; y todo el Frente Amplio lo sabe.

¿Y por qué?  Porque el frente amplio está corrompido, porque el Partido Comunista, a un a Almeida que estaba  en Maldonado, que denunció todo esto porque integraba la agrupación comunista en el Congo, lo dejaron de lado; porque están metidos en la gran corrupción generalizada.

Esteban, me has hecho una síntesis muy detallada primero de tu proceso, cómo llegas al MLN, pero me hablas de un MLN del año 60 o de una izquierda de la década del 60 y ahora estamos en una izquierda del 2013- ¿a qué atribuyes estas cosas tan opuestas que tú estás relatando ¿a una ambición personal, a un cambio de ideología? Primeramente ¿hay para ti una diferencia?

– Bueno, fundamentalmente voy a decir lo personal, aunque es muy colectivo. Tanto es así que uno que estudie historia en el IPA, o donde sea, no encuentra documentos en favor del indio; que hablen de las costumbres del indio, que haya un indio que hable; todo es la voz de los genocidas, de los conquistadores, de los descubridores, que vinieron a asesinar, a matar y a apoderarse de las riquezas.

Esa es la historia que nosotros tenemos.  Y es la historia del caudillo, del caudillo que les conviene, como el prototipo; que “yo elimino al perro y se acabó la rabia” y no destacamos los millones y millones que es toda una cultura. Que en cualquier movimiento, como en  la revolución cubana, no fue Fidel ni el che Guevara que hizo la revolución, fue la esencia negra, la esencia campesina, los trabajadores; miles y millones de perseguidos, de asesinados con perros, en las plantaciones, cuando se querían escapar, que tenían que producir a latigazos.

Niños en las minas,  que vinieron del África! El producto de toda esa explotación, iba generando, en los cañaverales… el  tam tam del tambor, que ahora hasta los yanquis lo bailan, tiene un significado revolucionario tremendo. Era el internet de las revoluciones, el que convocaba a la rebelión, el que aglutinaba a todos los revolucionarios en las plantaciones. Y murieron miles y millones para que surgiera una Cuba. No fue el Che Guevara, que era, capaz, de clase media para arriba.

Era médico, recorrió en moto, fue a México… ¿qué pobre, qué obrero va a hacer eso? En un punto, podemos decir, de la historia cubana, aparece y da su aporte, como lo hace Fidel. Pero la esencia campesina productiva de las plantaciones, son miles y millones, y a las clases dominantes, al imperio, les conviene decir “fue Fidel”… No! hay una esencia de lucha entramada en toda Latinoamérica.

Y las naciones está re sabido que fueron las determinaciones de los imperios. La tierra era una, los habitantes eran uno, las comunidades primitivas eran una… Pero cada imperio que surgía vencedor decía “vamos a hacer un tratado de paz, entonces, del meridiano para acá, es mío… del meridiano para arriba, es tuyo…” Y así fueron formando naciones. Pero en función de un interés propietarista bien capitalista, que no tenía nada que ver con un proceso histórico de todos los que habitaban.

 

Y hablando de procesos ¿por qué es entonces el proceso tan diferente ?¿por qué es esta izquierda, este Frente Amplio; y por qué es medianamente opuesto al otro?

– Ahí viene la esencia de la explicación, en el sentido de que el MLN toma -y es hermosísimo esto que toma-  la esencia de muchos elementos indígenas y baqueanos descendientes de indígenas y resalta mucho la parte del indígena, tal vez equivocado en el sentido en que solo resalta a los charrúas como un grupo especial; pero el gran plan del Uruguay, el gran plan de Latinoamérica -me refiero a un gran plan- era -que ahí surgen  las aseveraciones de por qué tomamos las armas- de que la tierra era de todos; y vinieron conquistadores , descubridores, que se apoderaron de esas tierras a través de la armas. Pero internamente, en cada revolución interna, eran oligarcas latifundistas que se apoderaron armados, de la tierra. Eso lo tienes en toda Latinoamérica, Venezuela por ejemplo.

Es decir, se fueron apoderando a través de las armas de una tierra que es de todos. Y ahí la reivindicación cañera de hoy: “la tierra es para el que la trabaja, la tierra es de todos”. La tierra por sí no cumple ninguna riqueza, es la mano del hombre la que transforma su potencial en algo productivo.

Ese pensamiento bastante esencial hizo que los tupamaros entraran a resaltar, por ejemplo, en la milonga que se hizo tan importante -que hoy dice Mació que hay que sacar el alambrado, para mi está equivocado-.el “ a desalambrar” de Viglieti se refería a que, bandas que venían,  muchos, de los imperios, venía mucha gente pobre -como de Italia, de España- pero venía gente dominante  a acaparar tierras, y ahí venían los patricios, como los Artigas, los Bolívar; San Martín planteaba un virreinato del Rio de la Plata… Los Artigas eran dueños de San José, de Paysandú; eran patricios que vinieron y acapararon tierras. Estaban dentro de la oligarquía.

El Artigas heroico nuestro, era, podemos decir, no te digo un Gavazo, pero más o menos como él, porque agarraba a los “tupamaros”, los degollaba, los mataba, los perseguía, y toda la oligarquía lo aplaudía, porque las fronteras eran asoladas, de los latifundios y de las tierras de ellos. Como en Argentina que siempre te ponen: “los fortines heroicos contra las bandadas indias” y es al revés! les robaban las tierras a los indios como ahora está haciendo hasta este farsante de Tinelli, que compra tierras por dos vintenes a los mapuches.

Entonces los indios eran los crueles, los terroristas; pero eran los que estaban defendiendo sus tierras de los imperios, de las oligarquías, que las acaparaban; y así formaron naciones y así formaron los latifundios. Y después hicieron una ley, una constitución, que la formaron ellos, ellos eran dueños y los que no lo respetaban, estaban fuera de la ley. Y los legítimos dueños por haber nacido, por ser los primeros y por tener una concepción de la tierra colectiva, fueron considerados terroristas, fueron separados y exterminados, como los charrúas.

Entonces ahí viene el gran problema de que surgen los tupamaros con ese ideal formidable        -para mi fundamental- de una esencia de justicia y una esencia de colectividad: tierra para el que la trabaja, tierra para todos. Ese pensamiento entró a prender en el norte, en el sur de Uruguay y en toda Latinoamérica. Y acá vienen las vías; ¿cuáles son las vías que hoy tienen, que son las mismas que se están presentando a este gobierno nacional? es que ibas a ocupar un trozo de tierra para trabajar, estéril, latifundista; y te mandaban la represión y te sacaban a palos o a tiros y te mataban. Así arranca la experiencia, que es moderna, porque estamos hablando ya del 60. Tenemos al

Pepe Batlle con todos sus aportes de avanzada progresista de desarrollo industrial, y tenemos el Saravismo que habla de la libertad, una libertad de vacas gordas del interior. Pero ¿a qué conclusiones llegaron esos dos movimientos? el obrero muerto de hambre y sin trabajo. En el mismo período de Batlle, la crisis que hubo fue tan grande que hasta los partidos socialistas se planteaban si la vía legal era correcta. Porque el sistema no respondía, había hambruna y desocupación.

Te estoy hablando en pleno periodo de Batlle. Y desde el punto de vista de los Saravistas, que está todo bien, que tantos halagos a Saravia… ¿que hizo para los peones, además de que iban al matadero, porque en todas las batallas morían? Hay una canción que canta Zitarrosa, en el 60, muy destacada, sobre lo que pasaba con los peones que morían en la batalla. Entonces, esa conciencia de que el pobre era exterminado por el imperio y por la guerra civil, que no tenían absolutamente nada; los latifundistas estancieros del interior seguían siendo latifundistas y estancieros; y el desarrollo industrial de Batlle terminó en que los obreros cada vez eran más pobres y más muertos de hambre.

A partir sobre todo de la crisis del 50 que empezó, ya las exportaciones nuestras a través de la guerra se terminaron en la guerra; y la crisis, ¿qué hizo el Uruguay? es decir, la propuesta Batllista, no era tal… Entonces, esa toma de conciencia que ni el saravismo, ni los blancos, ni los colorados daban respuesta al pobrerío; y toda esa ascendencia del proceso más bien indigenista, del baqueano, del luchador, entró a  prender en el interior y en Montevideo. En el interior entró a nacer la idea de la Cuba libre. Cuba fue importantísima, pero fundamentalmente la raíz revolucionaria del interior fue cristiana, fue religiosa. Fue la Teología de la Liberación, fue el hambre del nordeste brasilero, que llegaban hambrientos al Uruguay; fue que las iglesias, en todas las capillas, entraron a resaltar, a denunciar las torturas en Brasil, de las dictaduras.

Fue el pensamiento, no solo de Elder Cámara que fue un amplificador, fue una esencia que arranca de toda la gama de religión que hubieron , enfrentando siempre al Vaticano, desde el luteranismo, calvinismo , toda la separación; tenían un cuestionamiento hacia las riquezas  del Vaticano, hacia el Vaticano cómplice de todo el capitalismo, unido siempre a los imperios.

Su perseverancia es porque se une a cada imperio que surge. Toda esa idea cristiana empezó a aflorar en que “el paraíso en la tierra”, hoy! vamos a luchar, hoy! y la parte militante, hoy! y si es posible con un levantamiento generalizado, hoy! A eso se suma el marxismo-leninismo; la Unión Soviética -que influye tremendamente en los partidos comunistas y sobre todo en el uruguayo- entra a resaltar el marxismo- leninismo y entran a surgir cristianos marxistas.

De la universidad salieron muchísimos cristianos marxistas.  Salto, que era latifundista, sin industria, aprendió con los sacerdotes más avanzados que se dedicaban a trabajar en la construcción, en los cañaverales, en los pocos trabajos que habían. Los curas se arremangaron y empezaron a ver una salida global para todos. Entonces el paraíso cristiano se une al socialismo marxista- leninista, no hay ninguna discusión. Y lo metafísico se dejaba, como en las conversaciones de Frai Betto con Fidel, marxismo-leninismo en la Tierra, transformar en socialismo, llámale paraíso pero terminar con la explotación del hombre por el hombre; que los modos de producción sean en las clases productivas y que la garantía lo dieran en las clases productivas. Y ahí entró a surgir una unidad.

-..¿Y el panorama en la década del sesenta cuál era a tu parecer? 

-Ahora, el problema concreto que vos planteas, es un problema ideológico en el sentido de que ese ideal era en los jóvenes, hijos de latifundistas, comerciantes, de los ricos. Porque lo que primó mucho en los años 60, más que obreros-burguesía era ricos y pobres, era más englobador. Pero traía en su planteo algo negativo, porque todos podían entrar en una estrategia global, no definía realmente cual era el pobre, el pobre era el trabajador  y el rico… acá se mezclaba. Teníamos hijos de latifundistas, hijos privilegiados de la facultad -que eran la mayoría- levantando propuestas que eran de sus explotados. Es decir, levantaban propuestas revolucionarias, y estaban explotando a los peones, al obrero, o al empleado de un comercio… Entonces era una contradicción tremenda. Pero en esos pobres y ricos, que es lo que yo ahora tengo el temor, cuando se hacen estas confluencias en el interior, no se entienda, que el número no hace el contenido.

En el número, vos puedes  tener una mezcla de gente, medianos productores, que no tiene nada que ver con el peón rural que no tiene donde caerse muerto, que no tiene nada que ver con el que vende sus fuerzas de trabajo.. El MLN se nutre del pequeño burgués, universitario, estudiante. El Partido Comunista subyacentemente dice que va a tomar en forma violenta pero no muestra nunca su forma violenta, siempre es un reformismo, es ir logrando cuestiones.

Los compañeros que fundan el MLN anteponen una línea que va más allá de ésta, la violencia revolucionaria para acceder al poder, que es una  parte esencial del marxismo-leninismo. Lenin te dice: “la forma superior de lucha es la armada”, y siempre te va a decir que a  través de la violencia revolucionaria, o insurrección, o lucha prolongada, guerrilla de escarmiento, llámale como quieras; pero eso Ho Chi Minh, el Che Guevara, Fidel, todos coinciden. Entonces acá viene el deterioro…

-¿De que forma?

 -Las raíces latifundistas de esos hijos es un pensamiento sumamente oligarca, de sus padres. Y las formas de vida y la práctica para obtener las ganancias, es explotante. Pero los hijos salen con otra visión. La Unión Soviética tiene un tremendo poder, marxista- leninista; Cuba, que surge; los cristianos con la Teología de la Liberación y algunos ejemplos, como Camilo Torres; y algunos otros que se me escapan. Y hay una efervescencia científica, técnica, en las universidades,  se entró a luchar y a enfocar un modo de vida revolucionario, equitativo, democrático, socialista, a través de la parte científica. La ciencia que podía lograr con mínimo esfuerzo  eliminar el hambre, como decía Favaloro en la Argentina.

La ciencia entró a ser interpretada por los hijos de los latifundistas como un avance. Aquellos oligarcas, aquella explotación, aquello de recibirse de médico para ganar dinero a expensas del enfermo, entró a cambiar en la mentalidad. La ciencia quería ser una ciencia de avanzada, donde  en el  mundo  todos  pudiéramos vivir de forma feliz. Y ahí estaba la parte económica. Y ahí los jóvenes empezaron a revelarse contra los padres, a revelarse contra su tronco. Pero no olvidemos… yo les contaba que iba a los locales -debajo de los sótanos de las mansiones- y ahí estaban todos los ponchos,  del che Guevara… las metralletas… las cañas… todo;  disfrazados de indios.

Todo era bárbaro; pero vivían de ese tronco, de sus padres, que eran la antítesis; y vivían a costa de ellos. Es decir, cuestionaban a sus padres pero comían, estudiaban, militaban revolucionariamente; tomaban un arma y vivían todo el día para la revolución, ¿pero quién los bancaba? el padre, que era el burgués, el troglodita… pero los bancaba.

-¿Por qué han cambiado tan radicalmente?

-Hay un proceso; la raíz económica es esa, pero el idealismo, el idealismo global, Unión Soviética, China, Vietnam, Corea del Norte, cantidad de movimientos que surgían en África, que ya se venían los partidos comunistas en Japón, que era impresionante; en Alemania, en Europa; daría la impresión de que era como que ya se iba al socialismo sin usar una arma. Se decía, prácticamente ya, que el socialismo iba a darse en forma mundial.

Y los planes de la Unión Soviética – yo no sé si ustedes leían un poco- hablaban de que todo iba a ser robotizado en las tareas cotidianas, para liberar al hombre y que este pudiera desarrollarse. Una cosa de la ciencia aplicada que después va a ser cuestionada un poco porque mientras se planteaba eso había zonas y clases totalmente laburando y en la pobreza; y eso vino a resaltar después. Con todo ese idealismo se veía que al socialismo ya no lo paraba nadie, que los movimientos de liberación nacionales era lo mínimo y después el socialismo; y que eso se iba a dar en todos lados. Eso era lo que predominaba en la mente.

Entonces surge un tupamarismo snob, un tupamarismo sensacionalista, todos querían ser tupamaros, no veían los riesgos de la lucha armada; veían que había que estar de moda, que había que estar ahí. Y ahí el atrevimiento de algunos dirigentes que decían que había que tupamarizar el mundo. Eso lo decían hasta en el socialismo. Entonces surge toda una aparente ideología que muchos compañeros lo denunciaron con una claridad objetiva diciendo: esto es una lectura virtual de la pequeña burguesía y burguesía, pero no se sostiene, porque no teníamos clase obrera, la gente más pobre no estaba, la mayoría del aparato militar, el 95 % era  clase media para arriba, un 4 % eran  lumpen proletariado, es decir changadores, cañeros, arroceros y eso, y el MLN, el obrero definido por Carlos Marx, el de las fábricas, que sale -ahí viene la materia prima y sale un producto útil- era el 1 %.

Sobre esas bases, viene la parte dura, que es muy típico de la reacción del pequeño burgués; es definido por el marxismo como que tiene una pata en la clase obrera, en la pobre, y otra en la burguesía, usa a la parte pobre para escalar en la parte burguesa. Y Lenin, así define las clases medias. Y Lenin es el más terrible de todos, que no la considera revolucionaria, y por eso es que el MLN, no quería nada con Lenin ni con Marx.Entonces viene la parte dura, viene la parte de la tortura.

La parte de la tortura fue para mí un entreguismo de la izquierda, una traición total, no solo del MLN; fue una traición total. ¿En que me baso? En enero de 1972 -y esto es como una primicia- en enero de 1972, todos los infiltrados que tenía la izquierda, no solo el MLN, los infiltrados que tenía en el ejército, en la policía, en los servicios de inteligencia; toda la noticia que se recibía a nivel internacional, a través de Cuba, de Vietnam, algunos compañeros vinculados a Israel; a todos los  servicios de inteligencia latinoamericanos, que era fácil de infiltrar, todo! decían al MLN, y lo decían a la izquierda, que iban a caer todos los locales, que iban a caer todos los compañeros, que la tortura se iba a generalizar y que no se iba a aguantar.

Que iba a caer todo. Esos fueron los servicios que teníamos infiltrados; y uno también, desde el punto de vista de la práctica, de compañeros que integraban, que eran militares, directamente se daba cuenta de que eso se venía. Entonces el MLN ¿qué trató? Informado de eso intento reorganizarse, teníamos miles de compañeros de extracción, más bien estudiantes universitarios y de secundaria -de secundaria sobre todo- más decididos a entregar su vida a cualquier operativo. Era un irracionalismo de izquierda. Porque éramos unos gurises, teníamos veinte años, pero éramos de los veteranos, yo estaba ya desde los catorce, y tenía ya un alto nivel de operativos pero diseñados por el MLN, que no eran combates de ejército a  ejército, no;  eran acciones de un grupo, tipo guerrilla urbana; que secuestrábamos a uno…  y que con eso intentábamos hacer justicia popular.

Es decir, llevarle la inseguridad a ellos, como hacían con el pobre…, razias… ahí llevamos a Pereira Reverbel , bueno, todo tenía ese contenido. Llevarle a los ricos, a los millonarios, la inseguridad que ellos llevaban a los pobres, porque la tortura siempre fue de toda la vida.  Al saber eso entró un nerviosismo a nivel interno del MLN, tremendo. Los dirigentes sabían que iban a caer, que podíamos morir en la tortura o en cualquier enfrentamiento. Y ahí se entró a diagramar, en el MLN, yo respondo por el MLN, en ese plano; esto que voy a denunciar es muy importante tenerlo en cuenta y

difundirlo y yo me responsabilizo de todo esto; porque fueron datos que yo en la radio 36 no los tenía todavía armados, pero con la venida de compañeros de Chile, del exterior, de Europa, ahí entramos a ver ya el informe con más, digamos, con más información y con más contexto de todo; entraron a hablar los camaradas sobre ese momento, entró a hablar todo el mundo;   la información se entró a conformar y llegamos a la conclusión de que la traición, en esto sí -me voy a responsabilizar del MLN- fue diseñada a partir de enero del 72 que se sabía que se caía todo, una especie de pacto con el enemigo. Una especie de entrega.

Y que se sabía que los cabeza de turco iban a ser el grupo más combativo que tenía la organización, el grupo más sacrificado; porque decir secuestrar o ejecutar parecería que fuera teóricamente…, no, pero eran gurises de veinte años que se arriesgaban a secuestrar, a perseguir, como a Moran Charquero por toda la rambla en una camioneta vieja -él que tenía un auto- gurises, estudiantes, con toda la revolución encima, perseguir para ejecutar a un torturador que enseñaba tortura y torturaba. Y torturaba a los presos; y torturaba -para enseñar a torturar- a pobres infelices; como lo hizo Mitrione.

Obtenían a pobres infelices sin familia y sin nada y los torturaban como ejemplo de obtención de información. Y bueno, esos gurises tenían que perseguir por toda la rambla con toda la represión encima, treinta mil tipos que podían venir cualquiera de ellos, perseguirlo. Desde el Buceo hasta el Parque Rodó, donde fue ejecutado, que se estrelló, porque era combate de fuego, pero el loco tenía un auto, rojo… y era una Ford lo que teníamos, una camioneta vieja, y todo ese trayecto era un riesgo de que te matara antes de llegar. Es decir, hay en todo esto -y los jóvenes tienen que saber esto- que no es una cuestión de que vos quieras hacer eso.

Nadie quiere matar a otro, nadie quiere ejecutar a nadie. Queriamos un socialismo feliz, sin explotados ni explotadores y que los mismo oligarcas pasen a ser un trabajador. Pero tenías que ejemplificar porque se estaba torturando, asesinando. El gobierno, blanco y colorado, por años,  sabían y promovían la tortura para su seguridad de latifundios y propiedades privadas, y vos como organización revolucionaria tenías que hacer justicia revolucionaria, y ahí  no te dejaban ningún tipo de opción.

Y eran gurises de 18 o de 19 años, el chofer tenía 16 años, hijo de uno de los industriales más millonarios, los Valdez, que tenían el comercio de la harina de pescado, con Perú. ¿Y por qué era el chofer ese botija? Porque desde que nació manejaba los mejores coches, tenía 16 años, pero de chofer era por lejos el mejor que teníamos; porque además le gustaba la velocidad, tenía un dominio total. Pero todo era riesgo de vida a o muerte.” Florista” era un campeón de tiro al blanco latinoamericano en tiro fijo; y en abanico, es decir, en movimiento.

Y era el que instruía a todo el ejército y la policía, era el que comandaba. Era el nombre “el Florista” pero de florista no tenía nada, tenía las colecciones más espectaculares y especializadas. Y era un tipo que apoyaba a todo lo que era escuadrón de la muerte, todo lo que era conformación para torturar y liquidar desde el punto de vista de defender al imperio. Era un cuadro imperialista en las armas. Y bueno, fueron gurises ahí, de veinte años. Y al tipo no se lo iba a ultimar, se lo iba a llevar a las armas y a amenazarlo. Pero él extrajo de la muñeca una pistola chiquita, y en abanico lo hirió a  Wassen Alaniz,  de dos tiros en el pecho, y a otro compañero que más tarde muere e n Cuba y ahí hubo que ejecutarlo pero en el sentido de repeler la agresión de él.

-¿Tú participaste en prácticamente todas estas acciones?

-Sí, yo me defino así: que lo que hacía no lo tenía que mandar, tenía que hacerlo. Tenía que exponerme a los riesgos, a los peligros, al combate.

-¿Tuviste miedo en algún momento?

-No, debo reconocer. Por eso analizo al indio. Yo creo que hay una esencia del pobre que viene muy de bajo, muy de abajo… A mí lo que más me resaltaron era la coordinación, la organización, pero sobre todo no frialdad, porque me veían siempre como un cristiano en el grupo. Yo me vine a definir más bien, estando preso. Entonces veían todos el amor al próximo, me veían siempre sereno. Si hay un destaque que se pueda hacer en mí es la serenidad.

Es decir, todo operativo que ponía nerviosos a los muchachos… Es decir, eran jovencitos, estaban en la secundaria, 18 años, 15 años, y no tenías que hablar, tenías que tener cuidado con los vidrios, que te ven de la ventana…; cantidad de detalles, y se ponían nerviosos. Y yo me destacaba por la serenidad, no perdía nunca el hilo de la coordinación por más compleja que sea. Tenía el sentido de los horarios, de cada función de los compañeros. En eso me destacaba. Yo estuve en todas las situaciones, estuve en todas las fugas, en los secuestros; y en todos los planes del MLN.

Venia del plan Tatú, del interior, que ingresé a los 14 años, trabajaba en la construcción y estudiaba en el liceo nocturno de Salto, de noche, recibí una beca al terminar mis estudios, por ser obrero fantástica, una cosa increíble; el cajero de la universidad, el sueldo más alto  ganaba doce mil, y mi beca como estudiante, 24 mil. A los tres meses, cuando recibí todo eso junto, me daba hasta miedo. Y todavía en el 68 te daban esa beca -yo era del interior- te daban la beca en libros, te daban la beca en instrumentos, te daban un boleto barato y te daban comedor, prácticamente era simbólico.

-¿Hasta qué año de medicina hiciste?

– Alcancé a hacer hasta segundo. Es importante, la pregunta. En el 68, ahí en ese plano hizo esa tremenda eclosión. Porque vos podes decir “eran pequeños burgueses que después…” no, no, no; eran revolucionarios de veras, eran revolucionarios que no sentían el valor de la vida. La vida,  el valor que tenía era el hacer la revolución. El valor que tenía era sacrificarla en función del colectivo. Ese era el valor! Y llegó a  dominar en todas las facultades, que no tenía sentido recibirte en un sistema burgués de explotación del hombre por el hombre, donde la esencia del capitalismo era la ganancia por la ganancia, recibirte de agrimensor, de médico, de arquitecto, porque vos te recibías para servir a las clases dominantes, no ibas a solucionar la vida del pobre.

Entonces ahí hubo un abandono total y un desprecio total, excepto el Partido Comunista que siempre dice “no…, tenemos que formarnos, mañana va a ser necesario tener médicos, tener…” Pero el revolucionario que estaba por las armas quería socialismo, cambio de estructura; y después empezar, ahí   iba tener validez el estudiar, ahí iba a tener validez el aplicar. Y había una punta en la universidad, que quería la universidad al servicio del pueblo, la universidad al servicio del sistema productivo y de la clase obrera, y ahí empezó la lucha, que no era para luchar por el comedor, o por la beca, o por el boleto; era para que los hijos de los obreros pudieran acceder a la universidad. Eso era lo principal.

Y en las asignaturas, que todo el espectro ideológico mundial fuera enseñado y transmitido para que vos no salieras un mercantilista, uno que quería ganar dinero, reproducir el capitalismo.

Y para eso luchábamos, para la introducción de la clase obrera en la universidad y para que el marxismo-leninismo, pero entre toda la ideología -que había una avanzada ideología cristiana idealista, pero muy cercana- fuera dada, enseñada y transmitida en la universidad. Ahí venimos llegando a la parte del ideal. El MLN para mí fue un problema como fugaz, como los valores de la pequeña burguesía que son fugaces; y acá esta mi convencimiento de que esa tolerancia, ese sacrificio, esa lucha en la dura, la va a hacer quien está acostumbrado a vivir día a día en la dura, día a día luchando por sus hijos , por su familia, y nunca puede lograrlo porque siempre es magro el sueldo o no hay trabajo. Hoy día leía a (Martha Hanne) que el privilegiado es el que tiene trabajo.

Porque el marxismo había planteado los ejércitos de desocupados; y bueno son millones los desocupados a nivel mundial, tanto que el capitalismo está preocupado en el asistencialismo como una necesidad para subsistir, entonces, para subsistir “ vamos a darles algunas cositas”;  que ahí viene el  cuestionamiento generalizado que se está haciendo a Venezuela, que dice que tuvo un desarrollo tremendo pero hay compañeros que dicen que ahí hay asistencialismo, hay una deuda externa impresionante, y que no hay revolución socialista ahí.

Lo digo en respeto a cantidad de compañeros en Venezuela que son perseguidos por el chavismo, por llevar adelante planteos revolucionarios de socialismo. Eso me responsabilizo en función de que hay politólogos al servicio de la clase obrera a nivel latinoamericano que lo vienen denunciando hace rato: que los movimientos progresistas que hay en Latinoamérica no fue un planteo de abajo, revolucionario, sino que fue una salida del imperio frente a las rancias oligarquías que ya no le daban rédito al imperio.

-¿Es lo que esta pasado en Uruguay, o sea que el gobierno uruguayo, José Mujica Huidobro, toda la cúpula del gobierno del MLN, se han olvidado de la guerrilla y de los ideales esenciales?

– Exacto. Ahí viene la propuesta imperialista, que tras de los golpes dictatoriales de Uruguay, Argentina y Brasil ¿qué te proponían, en la tortura? “no, los planteos que ustedes hacen sobre el desarrollo del nacionalismo” -sobre todo, el nacionalismo; comunismo, no- “estamos de acuerdo, está bárbaro”; te  decían los que te estaban torturando, que eran esbirros del imperio, “pero las armas son de nosotros, porque la vocación por las armas la tenemos nosotros – entre militares que nos decíamos, quieren el poder- “vos habla todo lo que quieras pero acá venir a ocupar tierra, nosotros tenemos el poder, en las armas”.

Venís a nivel mundial a hacer un socialismo, pregúntale a Gadafi lo que le pasó…; es decir, meten todo el poder bélico… y cuando no es necesario te penetran. Acá hubo una dictadura, y ahora un gobierno democrático pero totalmente que sigue las políticas del imperio y es más papista que el Papa. Porque el imperio se está nutriendo de representantes de nuestra izquierda, no solo del MLN, que éramos, hay que reconocer, teóricamente, éramos, digamos, no te digo ignorantes, pero muy poco formados teóricamente.

Te estoy hablando desde Sendic hasta el último compañero. Éramos estudiantes universitarios. Pero frente  a teóricos marxistas-leninistas, científicos, teóricos cristianos -que los tenía la iglesia- nosotros éramos muy pobres teóricamente. Por la coyuntura que se dio, nos largamos a un pragmatismo de lucha armada total, a una práctica total.

-¿Eran ustedes muy diferentes de los integrantes de los partidos de izquierda?

-En ese entonces se decían a los “socialatas” de charlas de café. Iba dirigido a los socialistas que tenían teóricamente unos programas terribles, pero vivían tomando cafecito, una vida burguesa, no tenían ninguna diferencia; en todos los comercios de Salto más pitucos y más ricachones ahí estaban los socialistas. Y ahí salta la figura del Bebe Sendic, que siendo socialista y pequeño productor no era obrero ni pobre. Era un estudiante; es decir, el Bebe era estudiante, Culteli era estudiante, todos eran estudiantes; así como en medicina yo llegué a segundo año, ellos creo que era en procuraduría, abogacía, algo así.

Y eran eso: estudiantes; con una afinidad práctica del sindicalismo . Entonces el Bebe rompe con el Partido Socialista, con aquella sentencia que sale en El Sol y todo, que decía que más valía un 38 largo, un arma, un revolver, que cien dirigentes del Partido Socialista. Y rompe, pasa a la clandestinidad, y hacen unas armas obsoletas que no sirvieron nunca para nada, lo que sirvió es que dejaron el reguero, de donde las hicieron hasta allá, dejando municiones, perdiendo, que los milicos llegaron hasta UTAA; unieron… el Club de Tiro Suizo.

Que fue una simbología propagandística, como fue Pando. Pando fue un fracaso – militarmente- total. Perdimos gente, casi desaparece el MLN, recuperaron toda la plata, nos asesinaron compañeros -porque fue un asesinato- fue un fracaso total. Y quedó Pando como una toma para el nivel mundial, para el momento del 68, para toda aquella eclosión, lo de Pando fue una guía; después de Pando vinieron todos los estudiantes universitarios al MLN.

Entonces ese ideal no afirmado en las patas en el barro, en los cimientos, de abajo, en la clase sufrida, sino en una capa que no sufrió nada de eso, que vivió de los zánganos que explotaban obreros, que recibió una enseñanza gratis, una alimentación gratis, una casa gratis, pero nunca agarró parado ocho horas, nunca produjo nada, eso hace una mentalidad muy literaria, muy teórica, pero con poca a firmeza, abajo, poco cimiento. Es más bien teórica. Y cuando se te acaba esa virtualidad; Unión Soviética, Cuba y eso, te empiezas como a desmoronar. No aguantas la realidad dura.

Y eso fue lo que nos pasó ideológicamente, aunque sigo sosteniendo que la tortura individualmente no se banca. Pero nuestra organización fue pequeña burguesa, no fue para bancar la tortura, cada compañero lo sabía. Entonces la tortura, para la que no estábamos preparados, y que fue dura, fue quebrando compañero por compañero. Eso fue total. Una quebradura bastante total, que puedes  exonerar a algunos porque ellos no sabían, digamos, lo que en su momento yo sabía. Si yo hubiese caído por ejemplo en marzo, y me apuntalaban -que yo sabía todos los locales- bueno, no estaba acá. Pero caí en julio cuando ya habían caído todos los locales.

Y no sabían que yo me había conectado ese mismo día que caía, porque yo caí cuatro veces, caí en el FUSNA dos veces, caí en el 13 una, y después definitivamente en Artillería 1. Antes había caído en Jefatura. Pero ese día, el 7 de julio, me había conectado con  Engler; había venido de Salto, me habían deshecho en el FUSNA, vine, no solo por convencimiento, sino porque el que se iba era condenado a muerte por el MLN.

Claro, después se levantó eso, porque si no tenían que hacer un genocidio porque todo el mundo se fue; pero nadie se podía ir. Porque al Negro Amodio lo van a condenar a muerte por haber planteado, cuando salió de los llamados abusos -que eran un abuso que lo sabía hasta Pacheco Areco- querían meter  el ejército, sacar a la policía, lo sabía todo el mundo; pero el Negro Amodio sale y ve que va venir la dura y plantea irse para “la guacha”, para Chile, cuando en el estatuto nuestro, el que se iba del país era un traidor.

Pero él lo planteó antes de la debacle, enseguida que salió el “abuso” ir como dirigente a Chile, que estaba Allende. “La guacha” era un grupo de compañeros, que se le llamaba a una columna del exterior; todos los que eran clandestinos iban a la guacha. Y cumplió un papel importante, la guacha eran muchos compañeros, los guardaespaldas de Allende…; y trataron de incidir en que se armara a todo el pueblo y no pasara lo que pasó. Allende no aceptó por el derrame de sangre y se equivocó nombrando como comandante nada menos que a Pinochet. Pinochet tenía una minoría dentro del ejército, la mayoría era progresista; es decir, que levantando a la clase obrera que estaba levantada, armándola con la mayoría del ejército, había muchísima posibilidad; con el apoyo cubano, el soviético, mucha posibilidad.

Estaban las Farc también…,  mucha posibilidad de convertir a Chile al socialismo. El análisis de Allende era que era imposible – como en el partido socialista uruguayo- que el imperio permitiera otro socialismo como Cuba en el Uruguay; y menos en Chile,  si liberaba Chile, era socialismo en Uruguay, en  Argentina, Brasil un poco atrasado, pero no iba a tardar.

– Por eso la CIA va derechito a Chile…

– Va a Chile. A Allende no se lo puede convencer. Allende quiere sacrificar, y la pregunta que queda para todos, es que: estaba la posibilidad de un socialismo en Chile ?. Allende optó por lo que optó, pero ahí surge una dictadura cruel para Chile, genocidios a todos los niveles… y surge de ahí la base yanqui que no solo utiliza a Chile como ejemplo de un fascismo terrible y cruel como el de Pinochet, sino para el neo liberalismo;  ahí surgen, en Chile, las bases para exportar el neo liberalismo a nivel mundial.

-Pero regresando al panorama de esa época en el Uruguay…

-Retomando el tema de la tortura te puedo decir que la tortura quiebra a la mayoría de los compañeros del MLN y a nivel general. Lo que yo cuestiono personalmente por toda la información que tengo, desde afuera, que ya  había un plan; un pacto entre los dirigentes del MLN, de entregar todo, absolutamente todo, desde los archivos que tenía Rosencof, los archivos que tenía Huidobro, todas las columnas  -que manejaban por ejemplo, la columna 70 que eran miles- los entregaron a todos;  y decía que había que entregar todo porque ya se sabía, se sabía porque ellos desde afuera habían entregado.. Prácticamente la caída fue un simulacro, porque no fueron rehenes; estando de rehenes se comunicaban con Chile; y organizaron una cosa que está totalmente, desde todo el punto de vista, ético, moral, ya no de un combatiente sino de  lo más lacra, de un traidor, es lo que hicieron.

Porque hicieron un plan para reforzar la Huelga General del 73 con armas, los cubanos mandaban fusiles, ametralladoras, dinero… venía toda la junta militar latinoamericana y se iba a montar la Huelga General del 73 armada, donde la base de los jóvenes era el MLN y el Partido Comunista, que hasta ahora esta traumado, frustrado; porque cayeron todos delatados, sin tirar un tiro. Eso lo dice el libro, esta autocritica. De lo que si bien yo puedo hablar del MLN, también se puede hablar del grupo armado que tenía más armas que el MLN, y grupos bien preparados, que fueron entregados por la dirección del Partido Comunista sin tirar ni un tiro. Y eso, verdad, autocritica de toda la izquierda, hay que decirlo..

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  -Aunque no era tupamaro, se  habló de Rodney Arizmendi, que entregó… ¿puede ser?

– No, esto, que está en el libro autocrítico del Partido Comunista, no dicen exactamente las bases.

– Porque siempre se dijo que Rodney había entregado, pero…

-De Rodney se habla y tiene sus defensores, que dicen que no, que era un teórico internacional, y que necesitaba pagar una deuda grande a los milicos, y que para exonerarse esa deuda le dieron eso… Eso está en conflicto; y eso lo tiene que investigar el Partido Comunista en general, porque hay muchos que dicen que Arizmendi entregó el archivo, pero hay muchos que dicen que eso no es correcto,

Ahora, de la parte del MLN… la denuncia que hago es muy importante, porque en ese plan estuvieron mal los compañeros de la “guacha” porque informaron a los rehenes sabiendo que eran prisioneros, pero demuestra además que no eran nada prisioneros, estaban con los torturadores dando línea para afuera;  y ¿qué consecuencia tuvo eso? que todos los compañeros que venían a  reforzar  a la Huelga General con la lucha armada, cayeron todos, fueron asesinados y desaparecidos, cayo todo; el dinero, todas las armas; y esa es una alta traición.

-Esteban.. Mujica te conoce, Huidobro te conoce, Zabalza te conoce, todos ellos; pero vamos a ver, la gente que está en el gobierno, ellos saben, porque tú has hablado en la radio; ellos saben tu óptica y esta realidad. ¿Que les dices a todos ellos?

.-Traidores pero al cubo, porque sabiendo la verdad llegaron a  una traición y a una cobardía total, por salvar el pellejo. Que están negando cantidad de verdades que compañeros, eso sí, compañeros murieron en combate, murieron en la tortura, murieron por estos principios de los 60, que nos habíamos juramentado que “ o socialismo o muerte” y que, me acuerdo , como los vikingos, cortar las amarras, hasta no lograr el objetivo, la tierra nueva, el socialismo nuevo, continuaríamos. Y ahí está, no solo traicionando sino dejando valores de traición a todas las generaciones nuevas, siendo espejo negativo y traidor, usando a los muertos, a los que combatieron, a los que lucharon, llevando esa imagen.

Porque, ¿qué imagen tienen los latinoamericanos, a veces los europeos? creen que este fue un guerrillero; y este fue un infiltrado, traidor, que traicionó los valores más sagrados, más éticos de un revolucionario, que es… por lo menos, pasó la tortura, bueno, vamos a hacer una autocrítica, vamos a reconocer, vamos a enfrentarnos al pueblo, vamos a enfrentarnos a un paredón si tenemos que ir; , pero no, lo negó todo y lo elevó a un sentido heroico, a un sentido de continuación, que eso es arrodillarse ante el imperio; eso es lo que el imperio le dice: queremos una imagen,  a vos te llevamos de rehén, te blanqueamos,  fuiste un traidor, entregaste todo… mientras entregabas  todo y hacías la tregua mataban en la tortura  a compañeros…

En lArtillería 1 (Cuartel del Cerro-La Paloma) en la famosa tregua mataron a cuatro, solos, ahí; y ellos decían que era una tregua que habían logrado. Frente a tanta traición que la gente no lo sabe, que la gente sigue votando al Frente Amplio y al MPP, porque no saben los traidores que están, lo dominados que están por el imperio…, ellos dicen… se arrodillan… no por una humildad cristiana, que quiere decir Mujica que él es tolerante; obedece la orden de un imperio; de las multinacionales. Y está vendido eso. Eso hace un Astori, que científicamente, y formación, tiene; pero a los pelucones y tecnócratas no los define el conocimiento que tengan, sino a dónde apoyan ese conocimiento.

Si todos los científicos fueran revolucionarios no habría hambre, no habría miseria, pero estos tecnócratas están al servicio de ese imperio en que la esencia es la ganancia y la esencia es la explotación del hombre por el hombre. Bueno, eso es un tecnócrata tipo Astori y hacia ese rumbo van.  Las traiciones son tan grandes que ya las denuncié en el juzgado, son ilevantables. Estaba la Fiscal Guiance, había varios, me llevaron al juzgado por el asesinato del gorila Ramos, yo fui a denunciar que hubo un asesinato.

Ahí estaba el representante de las Fuerzas Armadas, un abogado que no me acuerdo el nombre, hablando de terrorismo y defendiendo a los torturadores. Le dije, “pero usted no tiene la más mínima vergüenza, está bien que se gane un sueldo pero tiene que tener como abogado algo de ética…”; los abogados tienen una ética, como nosotros los que estudiábamos medicina.

Porque tocó actos terroristas; y los cuatro soldados -que lo sepa todo el mundo- no estaban en ningún jeep, no estaban tomando mate, el jeep no estaba. Había uno en cada balcón, arriba, uno en el garaje y el otro en la puerta del zaguán. No eran cuatro soldados, era la casa del general Graviña que había declarado la guerra, esa era la casa. Y el grupo comando -nos despedimos porque íbamos a morir- era un repecho, donde uno nomas tirara… Nosotros íbamos en una combi cerrada, con las ventanillas; íbamos a amedrentar, que no tiene nada que ver con ejecutar.

Ejecutar vos lo vas a ejecutar pero amedrentar ¿que hacíamos nosotros en la 15, en otras comisarias? ametrallábamos la parte de adelante porque eso que ametrallamos fue el 18 de mayo; ya estaban torturando desde enero. En Artigas hasta Montevideo; todo el Uruguay estaban torturando. Y nosotros, como no teníamos fuerza de represalia amedrentábamos. Íbamos a hacerlo por ejemplo en la guardia de Jorge Batlle, pero el compañero responsable cayó y para malas cayó con una cantidad de papeles que, compañeros que estaban en el cuartel le dieron una viaba por eso.

Y había otras acciones que no salieron y se preparó ¡no los 4 soldados…;! la casa del Comandante en Jefe del ejército, que había declarado la guerra! Y estaban torturando a los compañeros a nivel nacional. Y amedrentamos ametrallando el frente, que si van a la casa van a ver; era al medio, era una ventanilla así, que no podías ni para arriba ni para abajo; y el objetivo era amedrentar.  Por denuncia de abogados y familiares del barrio, estos tipos desalojaron toda el área.

Los ametrallaron a cada uno; los ejecutaron. ¿Qué es ejecutar? es un tiro en la nuca. Si vos vas a amedrentar ¿cómo vas a tener un tiro en la nuca si vos pasaste en el vehículo? Tenían un tiro en la nuca. Tenían municiones que nosotros no usábamos, no estaba el SID, ellos estaban en los lugares que te dije, en las posiciones de arriba y en forma individual. Cuando sintieron las ráfagas en vez de repeler ahí, no, matan porque están con una visión de tiro, se tiraron para adentro; estamos casi convencidos que quedaron los 4 vivos. Se tiraron.

Porque la ráfaga fue al medio del edificio. Pues esto, los ametrallan, los ejecutan, desalojan a la prensa y a todo el barrio, y sacan que nos atribuyen a nosotros que los asesinamos. Arman la escena. Ahora, esto que te estoy diciendo lo sabe todo el gobierno; esto que te estoy contando lo sabe el fantasma este traidor de Mujica; la traidora Topolanski que entregó a todo; veinte y pico casi treinta compañeras; y 2 de esas compañeras que entregó, murieron, las asesinaron en las torturas.

Y es la Primera Dama que tenemos. Y este gran traidor que dice que tiene nueve heridas tenía y  una metralleta que tenia que tirar y nunca tiró un tiro. Cantó a Erro, que fue el que lo reclutó y solo porque lo reclutó cantó hasta los calzoncillos que tenía Erro, todo, el cuadro, esto, todo. ¿Por qué hizo eso? ¿le servía como información al equipo de información? No, le servía, para bajarles la moral, para arrastrarlos, para denigrarlos.

Los hacían contar eso, ¿para que te servía a vos saber “era en tal lado, estaba el cuadrito acá” ¡todo les describió! Bueno, en esa debilidad ideológica tremenda, en esa falta de detener una mínima posición, digamos de aguantar yo que sé…, un día, una hora! no aguantaron nada! Ese pacto fue hecho antes que cayera; así como el Cártel de los sapos, esa película que pasan, que los cárteles llegaban a un arreglo, estos llegaron a un arreglo; pero están prisioneros de ese arreglo.

Están totalmente prisioneros. ¿Por qué, compañeros, la izquierda toda no ha hecho una autocrítica al pueblo, a la gente, que todas las bases le piden? ¿por qué no la hizo el MLN, algo mínimo? ¿por qué se guardó el silencio? Porque tienen orden del imperio de no hablar. Pero además porque el imperio sabe toda su traición más alta de todo el entreguismo de antes debacle! Entonces no le conviene al imperio y no les conviene a estos heroicos presidentes. ¿Y por qué él dice “después de muerto”? capaz que después de muerto se va a saber; como hacen los yanquis; cuando hay algo obsoleto en computación… esto nos decía una periodista yanki, decía “ellos ponen residuos de Plan Cóndor y eso…

-El panorama no es muy bueno, es un panorama complicado con lo que dices…

– Es un panorama complicado,  si analizamos las cúpulas, si analizamos las direcciones, llamadas marxistas- leninistas, con la dictadura del proletariado, el socialismo, el comunismo y la clase obrera; si analizamos a los guerrilleros que no eran solo los tupas, eran anarquistas, eran del MRO, eran el MIR chino,  todos los tipos de religiones representadas, el GAU, con Enrique Rubio  que está ahí, de gran ideólogo, estuvo creo que un año allá, pero era católico.

Todo ese espectro, todas las cúpulas, las direcciones exceptuando mínimos compañeros de cada fracción  que abandonaron el Frente Amplio,  que se fueron porque saben de esa traición y que por ahí no va haber una salida -yo les digo que es un error en el sentido de abandonar la clase obrera- la Dirección, los contenidos corrompidos de esta Dirección que está usando los contenidos del 60 -en teoría- pero que entrega todo al imperio, es decir hablan de izquierda y entregan todo al imperio de derecha, de ultra derecha. Nosotros no tenemos que abandonar la clase obrera, tenemos que dar la pelea, dar la lucha  de toda la clase obrera.

– Siempre en el ambiente carcelario se saben estas situaciones, estos pactos. Lo que pasa en un centro de reclusión, siempre trasciende, en el patio de recreos, en algún lugar; hay muchos testigos sueltos de toda esta situación, no es solamente Esteban Mena; deben haber muchos testigos que han visto y saben lo que estás diciendo; ¿cómo se tapa eso que estás diciendo, cómo se puede llegar a mantener tanta impunidad?

-Es imposible de tapar, pero… viene la cosa lenta como en la revolución, que me parece para mi gusto lentísima, sobre todo en todas las formas de lucha, porque  nosotros  tenemos que llegar a ese e punto; a un 60 donde ideológicamente éramos avanzados y en la vía de lucha a nivel de Uruguay, Latinoamérica y mundial, estaba la claridad, la violencia revolucionaria de la clase obrera de abajo, junto con todos los que venden la fuerzas de trabajo, con todos los estudiantes pobres, con todos los intelectuales que tomen partido por ello; estaba claro.

Bueno eso se va recuperando hay una impronta que no se va a perder. Ahora por ejemplo hay unas compañeras en Colonia que se animaron a decir todas las violaciones. Mota toma adelante esas aberraciones y asesinatos y viene Huidobro y le dice “pará la mano” ¿por qué “pará la mano”? porque los milicos, que ayer eran torturadores, represores, el imperio, pasaron a ser ahora sus compañeros; ahora es su línea.

El imperio, Estados Unidos, los yanquis, el tio Sam, es su papá, y todo lo que huele a imperialismo; ellos reciben la orden, entonces ¿por qué defiende Huidobro tanto a los milicos? porque él es un traidor condenado; la izquierda revolucionaria sabe que lo va a ejecutar, a Rosencof lo mismo, a todos los que traicionaron  los van a ejecutar un día… va a haber una verdad. Y si no los ejecuta en el sentido objetivo, por lo menos los va a denunciar como traidores que es peor  que te den un tiro.

-¿Por qué Huidobro impide por ejemplo que Mota entre al cuartel? En la Marcha del Silencio había un cartel que decía -la familia Perrini, por ejemplo- “yo no quiero que se haga un pacto con la sangre de mi hijo”…  o “que Huidobro haga un pacto..” algo así decía el cartel, en la marcha…

-Un compañero  -no lo nombro porque no quiere que lo nombre-, íntimo amigo, que fue el que denunció todas las aberraciones y que mataron a Perrini delante de él… le balearon la casa en la madrugada, un facho que vive adelante salió de testigo que le habían baleado la casa; eso fue ahora hace poquito, con Mota… era el principal que estaba defendiendo a Mota, porque qué pasa, el salón de tortura estaba acá pero estaba bloqueado. Y Mota dijo “corten”, “sí pero esta con llave…” “Mire que las arcas gastan tantas cosas que un candado no les va a hacer nada…” Cortó el candado y estaba toda la sala de torturas, que los compañeros denunciaron “es acá, es acá”.

Y ahí el compañero denunció cómo lo mataron a Perrini delante de él. A él lo apalearon. Y como diez compañeras que se animaron !diez! Bueno, a Mota la trasladan por eso. Estaba en el tapete. Las bañaban los oficiales y las violaban; y después la violaba la tropa. Entonces esas compañeras vos dirás ¿por qué no lo dijeron? bueno, hay muchas cosas que pasan, con las cabezas, pero lo importante es que se animaron.

-¿Estaba el militar procesado “Pajarito” Silveira?

-Ahí estaban los de Colonia; fundamentalmente los de Colonia; él estaba más en Artillería 1, pero se trasladaba. El número uno, que para mí era el cabeza de todo,  entraba a todos los cuarteles que fui, yo fui a ocho cuarteles, y al final fueron todos los dirigentes a Paso de los Toros, después de estar en el penal de Libertad, que nos sacaron todos vendados, que yo creí que me iban a matar.

Ellos me llevaron como una momia, me rociaron de gasoil, me ataron hasta más no poder: cuatro milicos encima, que era como un símbolo, y ¡una caravana para Paso de los Toros …!Y ahí era un fangote como de más de un metro, donde otra prueba de que toda la dirección del MLN colaboró y los rehenes no eran rehenes; y prueba de que  Amodio sí fue un articulador, uno del Servicio de Inteligencia, un traidor; pero no solo él; toda la Dirección del MLN…! Por qué? vamos a suponer: estaba el negro Amodio, representante de la 15, que nunca fue; un cobarde de mierda;  porque era un dirigente, lo que siempre a mí me causaba rabia, porque era dar órdenes, pero nunca hacer nada, no arriesgar nada,  él iba con el auto y quedaba ahí.

Pero estando Amodio, él que dice que estaba para la paz y no pandilla, en Maipú y Gadea, ahí, que dice que era prolijo y estábamos haciendo un túnel lleno de barro, parecíamos unos peludos, lleno de yuyos porque nadie limpiaba, la carpintería que ni funcionaba, ahí teníamos autos robados que los estábamos pintando, y todavía teníamos a Pellegrini Gian Pietro secuestrado…

Es decir, aquello era una desprolijidad total.  Este era un cobarde, porque hay grupitos de estudiantes que oscilaban un promedio de veinte años, que, en un promedio de dos meses, ejecutamos a Moran Charquero; De Luca era otro torturador, herido, se salvó pero desapareció.

El otro, (Maqui Torres) denunciado por la misma sobrina, el loco en la escuela de policía y militar que enseñaba tortura, pero enseñaba y se solazaba con la tortura, y mostraba frialdad como un gran macho enseñando cómo se torturaba.

Eso hacia Maqui Torres, eso eran los directores, digamos, que van a pasar a ser el Escuadrón de la Muerte. Entonces, yo participo prácticamente en todo eso, que la figura que más trasciende es Dan Mitrione. Dan Mitrione es un personaje que debe haber miles en el mundo. Pero él era un personaje especializado en el DOP, creo que se llamaba; un Escuadrón de la Muerte brasilero.

¿Saben lo que hacían ahí, no? A las  bandas de pordioseros  los descuartizaban, los torturaban, los mataban.. Ahí estaba enseñando tortura científica, Dan Mitrione; que le decía así él… “tortura científica”, él era científico, no era cualquier cosa. Así estuvo en Argentina, transmitiendo toda su enseñanza con pordioseros, asesinando a mansalva lo más hermoso, lo más sentido, que son seres que viven en la red de miseria cultural, de vivienda, de todo. Y además despojados, en la calle. Agarraban los pordioseros y hacían práctica con ellos.

Bueno, eso hicieron en Argentina, donde estaba la Triple A; y eso se hacía en Chile, que no me acuerdo la sigla, pero eran todo  tipo de escuadrones paralelos. ¿Como se conformaban esos escuadrones? con todas las fuerzas vivas ultra fascistas del ejército. No era todo el ejército, eran los más recontra fascistas, salvajes, crueles, torturadores sin alma. Del ejército, de la policía, de todas las Armas, de la Fuerza Aérea, de la Marina; tomaban lo más selecto y cruel y conformaban el Escuadrón de la Muerte. Y ahí venía Mitrione, a dar la lección; dicen que era prolijo, que esterilizaba todo…

– ¿Infiltrarse era algo común?

-Ahí hay que separar dos cosas: éste que no me sale el nombre, de  la Marina, muestra lo infiltrado que estaban. Él venía todos los días a  las nueve, junto con otro torturador que llegaba todos los días con una rutina. El día del 14 de abril que iban a ser ejecutados, no llegaron; pero no solo no llegaron, estaban en el operativo en el que mataron a los compañeros, de Pérez Gomar, y a los compañeros estos, periodistas, los esposos Martinera , de las calles Amazonas y Aconcagua.  Quiere decir que ellos eran avisados, eso demuestra lo infiltrados que estaban.

Después va a decir este libro de autocrítica del Partido que llegado el momento el Partido Comunista vio que estábamos haciendo muchas acciones que iban en contra de su línea y preparó una cantidad de cuadros del Partido e infiltró al MLN, es decir, ¿qué les quiero decir con esto? que si puede el Partido Comunista infiltrar cuadros como dice el libro, te puedes imaginar un Servicio de Inteligencia todo lo que puede hacer.

Entonces, la parte ideológica que sumábamos era que éramos estudiantes universitarios  y eso llevo a que la tortura no se aguantó, entonces hubo un pacto de silencio, que acá viene que esos compañeros de acá, digo, tienen que reaccionar; para volver a revivir y reinsertarse en la revolución tienen que pasar por ahí, por esa autocritica, decirle al pueblo, “en esto estuve mal, en esto flaqueé”…

Tomado de: http://www.insurgente.org/