¿Alto el fuego en Ucrania?

Viktor Shapinov, junio 2014

Nadie cree en el alto el fuego, excepto, tal vez, Vladimir Vladimirovich Putin, que ha pedido el Consejo de la Federación para revocar su decisión de permitir el uso del ejército ruso en el territorio de Ucrania. Por supuesto, los partidarios del gobierno ruso verán en las acciones del presidente otra estratagema astuta, del mismo modo que antes vieron su apretón de manos con el presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, y el entusiasmo con que saludó a la declaración de las autoridades de Kiev que una solución parcial de la la deuda de gas era posible. Pero  si el líder ruso ha comenzado a creer en la posibilidad de la paz, creo que está seriamente equivocado.

En cualquier caso, la reanudación de las acciones militares habla por sí misma. La realidad es que una paz en las condiciones propuestas por Poroshenko no le serviría a nadie.

Las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, naturalmente, están contentas con la tregua, pero es demasiado pronto para hablar de una paz a largo plazo. Un acuerdo sobre los términos del “plan de Poroshenkono sería adecuado para las repúblicas, porque no hay un reconocimiento de las repúblicas como formaciones estatales, incluso con los derechos de sujetos de una federativa Ucrania unida, como se había prometido. Kiev está hablando en los términos de una capitulación, no de una paz democrática que tenga en cuenta los intereses de todas las partes.

Tampoco el plan de paz Poroshenko” le sirve a los “halcones” de Ucrania, el llamado partido de guerra”. Esta partido incluye a [el oligarca y el gobernador provincial] Kolomoysersiky, usa la guerra como cubierta y está construyendo su propia versión de la “federación”, una especie de Estado corporativo que ha puesto bajo su control no sólo Dnepropetrovsk, sino también la provincia de Odessa y la ciudad de Kharkov. Kolomoysky, por cierto, ya ha comenzado a llevar a cabo su propia política exterior, reuniéndose  en Odessa, sin la participación del gobierno de Kiev, con el enviado de EE.UU., Victoria Nuland. También los miembros del partido de la guerra” son todos los que se están creciendo rico de esta guerra, de los generales del mismo Kolomoysky, que ha estado vendiendo  combustible  y lubricantes al ejército al triple del precio habitual.

Por último, el “partido de la guerra” incluye todos aquellos “héroes” de las operaciones antiterroristas, gente que en lugar de recibir penas de cárcel por difundir propaganda nazi y cometer asesinato, tortura y  saqueos, se les ha dado armas y el reconocimiento oficial como batallones”. Como patrocinadores extranjeros del “partido  de la guerra” están los grupos de la administración de EE.UU. que predican la estrategia del “caos organizado”, que ya están aplicando en el Este árabe.

Una paz en los términos de Poroshenko no sería adecuada para las provincias del sur-este de Ucrania que no han sido atrapadas aún en la guerra. Estas provincias han terminado bajo la ocupación efectiva de una variedad de formaciones nacionalistas paramilitares que están listas para aplastar cualquier manifestación de descontento. Además, existe la creciente represión dirigida contra la oposición política. En Odessa y Kharkov ya en la actualidad hay decenas de presos políticos, por no hablar de las decenas de activistas anti-Maidan que han sido asesinados por militantes nazis.

En estas provincias, que están a cargo de Gauleiter nombrado  directamente por Kolomoyskyno hay ninguna soluciñon a los problemas sociales, políticos y lingüísticos que han impulsado a los residentes de esta parte sudeste a la revuelta. Pero fuera del Donbass, la revuelta por el momento no ha tomado la forma de  insurrección armada.

Por lo tanto estamos de vuelta donde empezamos. La única posibilidad de paz sigue siendo la federalización y un amplio grado de autonomía, aunque sólo sea àra las regiones del sudeste. La reconciliación, por lo menos en en algún grado, puede ser alcanzada sobre esta base. Pero esto no va a satisfacer Poroshenko, porque estaría obligado a aceptar las exigencias fundamentales de los anti-Maidan es decir, de sus oponentes políticos y militares. Para él, esto significaría la derrota.

Poroshenko mismo tal vez fuese capaz de reconciliarse aun en esos términos de  derrota. Pero los monstruos de Frankenstein que el Maidan trajo a la vida, y la llevó a la gran arena política, nunca estarán de acuerdo con esto. Después de sufrir una humillante derrota a manos de los insurgentes en el sudeste, los batallones nacionalsocialistas v volverían a Kiev, y empezarían a buscar a todos los que apuñalaron al ejército por la espalda”. Los enloquecidos micro führers marcarñiab como traidores al pueblo que no pudo acabar con los “separatistas” y “saboteadores”. Ya se escuchan las voces de este tipo. La histeria nacionalista y militarista que el gobierno de Kiev ha inflado tanto, se volvió contra él. ¿Está Poroshenko listo para un giro de los acontecimientos? Evidentemente no.

La sangre,  por tanto, seguirá fluyendo, y el conflicto, muy probablemente, tendrá un carácter dilatado. La guerra es  resultado de la naturaleza social y política fundamental del nuevo gobierno de Kiev. El régimen vive de la guerra, y la paz es mortal para él. A menos que reconozcamos esta verdad, somos propensos a ser engañados por mucho tiempo por los “planes de paz” y otras expresiones benevolentes de Kiev en medio de las bombas y el fuego de artillería.

Todos sabemos que una mala paz es mejor que una buena guerra. Pero también tenemos que entender que la paz para todo el sudeste – incluyendo las provincias donde se está llevando a cabo la guerra ulilateral en la forma de represión y represalias sólo será posible una vez que el régimen de derecha en Kiev haya sido derrotado.

Fuente: Links. Revista Internacional de Renovación Socialista
Liva (izquierda)  www.liva.ua.

Traducción:  FM

    O
O    fernando moyano
linearoja
Izquierda Europea en Ucrania: “No más guerra, no más fascismo”

01 de julio 2014 – LINKS – Revista Internacional de Renovación Socialista –

[Izquierda Europea es un partido político a escala europea que une a los partidos a la izquierda de la socialdemocracia. Fue formado en 2004. Se compone de 26 patidos miembros y 7 partidos observadores]

Consideramos que el principal factor de la crisis de Ucrania es la actitud imperial hacia el país, como lo demuestran todas las grandes potencias implicadas: las deliberadamente provocativas y belicosos que realizan EE.UU., la OTAN y la UE, y las medidas agresivas tomadas por Rusia. Esto trae a nuestras puertas una situación de peligro, con reminiscencia de la guerra fría y hasta el estallido Primera Guerra Mundial en 1914.

Estamos en contra de represión antidemocrática contra partido comunista, la izquierda, y otras fuerzas políticas democráticas. Exigimos la liberación de todos los presos políticos y personas tomadas como rehenes.

Exigimos una investigación imparcial internacional de los fusilamientos en Maidan, la masacre en Odessa y de todos los demás crímenes de guerra cometidos durante el conflicto. Condenamos la presencia de fuerzas fascistas como Svoboda y Pravi Sektor en el aparato de gobierno y el estado, y el envío de fuerzas de extrema derecha en las repúblicas auto-proclamadas de Donetsk y Lugansk.

Estamos firmemente contra las medidas de austeridad impuestas a Ucrania por la UE y el FMI, y apoyamos el derecho del pueblo ucraniano a controlar los recursos de su propio país y de sus derechos de protección soc

    O
O    fernando moyano