Eva Golinger, presentadora del programa ‘Detrás de la noticia’ emitido por RT, viajó a la selva amazónica de Ecuador para conocer de primera mano el daño medioambiental causado en esa región por la petrolera estadounidense Chevron.

La Amazonía es el pulmón de Suramérica, donde hay una naturaleza extraordinaria y una inmensa abundancia de recursos estratégicos. En la densidad de la selva, bajo su superficie, se encuentra uno de los recursos más deseados del mundo: el petróleo.

Llamado el ‘excremento del diablo’ por las comunidades indígenas, la explotación del petróleo en este continente ha traído grandes beneficios, como el desarrollo, pero también ha provocado guerras, invasiones y graves daños ecológicos.

En Ecuador, donde hoy la extracción del petróleo se hace de manera cuidadosa y respetuosa con el medioambiente, está la sombra del pasado, cuando poderosas transnacionales utilizaron esta tierra como su basurero y patio trasero.

Es el caso de la petrolera estadounidense Texaco, adquirida después por Chevron, que entre 1972 y 1992 extrajo 1.500 millones de barriles de petróleo de Ecuador; durante el proceso intencionadamente vertió 19.000 millones de galones de residuos en la región y derramó 17.000 millones de galones de petróleo. Algunas organizaciones ecologistas han descrito la situación como “el peor desastre petrolero del mundo”