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Exagente de Pinochet reclutado a los 18 años, participó en secuestros y torturas. Se exilió a Francia hace tres décadas. Por primera vez declara ante un tribunal sobre su participación en la represión de la dictadura.

El ex agente Andrés Valenzuela, quien participó en docenas de torturas y desapariciones, regresó a Chile después de 30 años de autoexilio en Francia, para entregar a la Justicia durante los últimos días amplios antecedentes sobre decenas de represores, según documentos judiciales revelados hoy por Mauricio Weibel, de la agencia alemana dpa.
“(La Fuerza Aérea) me propuso (años atrás) por medio de mi hermano Sergio que me trasladara a Paraguay, para estar más cerca de Chile, me ofrecieron dinero y un negocio, pero no acepté, porque consideré que era para eliminarme”, comenzó diciendo Valenzuela a la Justicia. El agente, que desertó en 1984 de los servicios represivos y emigró a Francia con ayuda de organizaciones de derechos humanos, además ratificó por primera vez ante un tribunal las diversas denuncias que hizo a la prensa y familiares de víctimas.
Miedo a ser eliminado
Valenzuela, quien hoy trabaja como camionero en Francia, dijo no temer ya ser asesinado por sus ex compañeros de armas, con quienes otrora secuestraba y torturaba civiles. “Yo cooperaba con los utensilios de tortura y la reducción de las personas, amarrándolas, tapándoles los ojos”, admitió en los tribunales el exmiembro de la Fuerza Aérea, hoy de 58 años y nacionalizado francés.
Llegó a Chile el 2 de febrero con su pasaporte europeo. Entregó a los tribunales detalles desconocidos sobre las salas de torturas y su funcionamiento durante la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990). “En el centro de detención de ‘La Firma’, por ejemplo, la sala de torturas era grande y la puerta permanecía abierta. El que quería entraba. En la misma sala había una puerta que comunicaba con una cocina, donde los agentes tomábamos café”, recordó.
El “Venceremos”, antes de morir fusilados
Valenzuela, reclutado por los servicios de seguridad con 18 años, cuando era un conscripto, un soldado de remplazo, entregó nombres de mujeres, civiles, militares y policías que participaron en el “Comando Conjunto”, unidad que persiguió por años a opositores a Pinochet. Entre ellos figuran el del médico Alejandro Forero, que vigilaba las torturas, o del civil César Palma, miembro del ultraderechista movimiento de Patria y Libertad.
El exagente entregó antecedentes sobre el destino de los detenidos desaparecidos. Confirmó que muchas víctimas del “Comando Conjunto” fueron enterradas en Cuesta Barriga, una zona montañosa aledaña a la capital, donde fueron encontrados restos óseos años atrás. Valenzuela, quien dijo que no desea volver a vivir a Chile, narró que antes de sus fusilamientos algunos detenidos eran obligados a cantar el “Venceremos”, himno del gobierno de Salvador Allende, presidente socialista derrocado por los militares en 1973.
Contacto con familiares
Se espera que las declaraciones de Valenzuela continúen en los próximos días. Semanas atrás, la Justicia chilena dictó órdenes de captura contra 53 agentes del “Comando Conjunto”. Abogados de derechos humanos esperan que la declaración de Valenzuela acelere las causas. Él mismo inició contactos con familiares de algunas de las personas en cuyos secuestros y torturas participó.
LGC (dpa)